Después de más de 15 años de historia, múltiples incumplimientos y varios contratistas fallidos, el puente peatonal de la carrera Novena con calle 112, en la localidad de Usaquén, vuelve a tomar impulso. El Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) confirmó que la obra alcanzó un 72,09 % de avance, pero reveló que el proyecto debió superar una cadena de problemas técnicos y contractuales que impidieron su entrega desde 2021.
El director del IDU, Orlando Molano, lanzó duras críticas contra las firmas responsables de la ejecución inicial y aseguró que el proyecto es un ejemplo de cómo algunos contratistas no cumplieron con Bogotá.
Una obra que nació hace 15 años
La construcción del puente surge de una acción popular presentada en 2009, con el objetivo de garantizar condiciones de accesibilidad para personas con movilidad reducida en este sector de Usaquén.
A pesar de la necesidad identificada hace más de una década, las obras han enfrentado retrasos permanentes.
“Este proyecto de Valorización arrancó en el 2009 con una acción popular. En el 2020 la anterior administración lo contrató y debía terminarse en el 2021”, recordó Molano.
Contratistas incumplieron una y otra vez
Según el director del IDU, los problemas comenzaron poco después de la adjudicación.
“En el 2022 a esos contratistas les tocó ceder el contrato, pero el cesionario tampoco cumplió. En el 2023 a la anterior administración le tocó tomar posesión del contrato. Este es un ejemplo de algunos contratistas que no le cumplen a Bogotá”, afirmó.
La situación obligó a nuevas intervenciones administrativas para evitar que el proyecto quedara abandonado definitivamente.

Encontraron obras mal ejecutadas
Los problemas no se limitaron al incumplimiento contractual.
Cuando el actual gobierno retomó el proyecto, se realizaron estudios técnicos sobre las obras ejecutadas por el contratista anterior y los resultados fueron preocupantes.
El IDU explicó que los pilotes construidos en el costado oriental no cumplían con las condiciones necesarias para soportar la estructura.
“Se determinó que no era viable utilizar lo construido por el anterior contratista; el comportamiento de los pilotes no presentaba la capacidad de carga ni los rangos de asentamiento requeridos para soportar la estructura”, informó la entidad.
Como consecuencia, fue necesario rediseñar parte de la cimentación y ejecutar nuevas soluciones de ingeniería.
Tocó rehacer la cimentación
La falla obligó a modificar completamente algunos aspectos técnicos del proyecto.
Entre los cambios realizados estuvieron:
- Reducción del número de pilotes.
- Incremento de la profundidad de cimentación.
- Nuevos estudios estructurales.
- Actualización de diseños para cumplir normas vigentes.
Adicionalmente, el puente tuvo que ser adaptado para cumplir con los estándares actuales de accesibilidad.
El ancho del tablero pasó de 2,4 metros a 3 metros, lo que implicó ajustes estructurales y una mayor complejidad en la fabricación de la estructura metálica.
El proyecto volvió a arrancar
Tras superar los inconvenientes, las obras retomaron ritmo durante la actual administración.
“La instrucción del señor alcalde Carlos Fernando Galán es finalizar este puente lo antes posible. Estamos avanzando bien, vamos en más del 70 %”, aseguró Molano.
El funcionario destacó que el proyecto ya superó una de sus etapas más difíciles.
Ya instalaron el mástil principal
Entre los avances más importantes se encuentra la instalación del gran mástil que sostendrá la estructura atirantada del puente.
La pieza cuenta con:
- Aproximadamente 22 metros de altura.
- Cerca de 255 toneladas de peso total.
- Tensores de hasta 12 metros de longitud.
Además, ya fueron construidos los 104 pilotes que servirán de soporte para toda la infraestructura.
Comenzó el montaje de la pasarela
Las obras ya avanzan sobre la estructura visible para los ciudadanos.
Actualmente se encuentran instaladas las primeras secciones de la plataforma sobre la calzada occidental de la carrera Novena.
Estas estructuras tienen:
- Cerca de 22 metros de longitud.
- Aproximadamente 18 toneladas de peso.
Paralelamente, la fabricación de la estructura metálica en taller supera el 82 % de avance.
Así será el puente cuando esté terminado
De acuerdo con el IDU, la estructura final tendrá características de gran escala:
- 226 metros de longitud total, incluyendo rampas.
- 3 metros de ancho útil.
- Aproximadamente 300 toneladas de peso.
- Sistema estructural atirantado.
- Accesibilidad para personas con movilidad reducida.
El proyecto beneficiará a más de 76.000 habitantes de Usaquén.
La meta: estrenarlo el próximo año
El IDU espera conectar completamente la estructura entre finales de noviembre y principios de diciembre para avanzar hacia la etapa definitiva de acabados.
“La idea es que en noviembre o principios de diciembre ya estemos conectados, el occidente con el oriente, y el año entrante este puente sea una realidad”, afirmó Molano.
Después de una historia marcada por incumplimientos, cesiones de contrato, problemas técnicos y casi cuatro años de retrasos frente a la fecha original de entrega, el Distrito confía en que el puente peatonal de la calle 112 con carrera Novena finalmente pueda entrar en funcionamiento durante 2027 y convertirse en una solución esperada por miles de peatones del norte de Bogotá.