Secretaría de Movilidad de Bogotá

Limpian las calles del norte de bicitaxis: liberan andenes para peatones

Limpian las calles del norte de tricimotores liberan andenes para peatones

¿Le sobran $600.000? Ese es el costo del "chistecito" de meter su bicitaxi por la ciclorruta en Usaquén.

(X)SectorMovilidad Operativo de control en la localidad de Usaquén

¡En Usaquén se acabó el desorden! A los tricimotores y ciclomotores que venían “tomándose” la ciclorruta como si fuera autopista les cayó la mano dura de la Secretaría de Movilidad. Y sí, querido lector: esta vez no hubo contemplaciones.

Desde bien temprano, los agentes de tránsito se pusieron las botas y salieron a poner orden en los corredores exclusivos para bicicletas, esos mismos por donde cada mañana miles de ciclistas intentan llegar vivos y completos a su destino.

Operativo con sabor a autoridad

La cosa no fue un simple regaño, ni un par de pitazos de advertencia. Fue un operativo completo, de esos que dejan claro quién manda en la vía. Según informó la Secretaría de Movilidad, la jornada buscó frenar la peligrosa invasión de vehículos con motor sobre la ciclorruta, un espacio pensado exclusivamente para el pedal y no para motores disfrazados de “alternativos”.

Allá, en plena localidad de Usaquén, los agentes se pararon firmes para frenar a los infractores que, sin pena alguna, metían sus tricimotores por zonas donde caminan peatones, pasean niños y ruedan biciusuarios.
El riesgo era evidente: por peso, velocidad y dimensiones, estos vehículos representan una amenaza directa para cualquier persona que transite a pie o en bicicleta.

La Secretaría recordó que la ciclorruta no es pista rápida ni escape para los que buscan evadir trancones. Si tiene motor —así sea eléctrico y “supuestamente inofensivo”— debe ir por la calzada, cumpliendo las mismas normas que cualquier carro o moto.

Resultados que asustan a más de un infractor

La jornada dejó cifras que ya hicieron fruncir el ceño a varios “avispaos”. En el operativo se impusieron 11 comparendos y se inmovilizaron 7 tricimotores, un mensaje clarito para quienes insisten en jugar a las carreritas donde no deben.
Los funcionarios explicaron que estas acciones se hacen para proteger la vida, y sí, para recordarle a más de uno que las normas no son sugerencias.

Y ojo con la cuenta: el paseíto indebido por la ciclorruta puede salirle fácil por $600.000 o más, sin contar la inmovilización. ¡Carito el capricho!

Peatones tranquilos, ciclistas agradecidos

El ambiente en la zona cambió. Los peatones, que antes caminaban mirando sobre el hombro por miedo a que un tricimoto les pitara encima, ahora respiran con alivio. Los ciclistas también agradecen que se esté defendiendo su espacio, uno que ha costado años de lucha y cientos de campañas.

Porque no se trata de perseguir a nadie, sino de recordar que cada vía tiene su razón de ser. Y la ciclorruta del norte, como todas en Bogotá, existe para que la gente pedalee segura, sin sobresaltos ni amenazas de vehículos que jamás debieron estar ahí.

El mensaje es claro: respeto o multa

Desde Movilidad insistieron en que estos operativos seguirán, especialmente en sectores donde se ha detectado un aumento en el uso indebido de la ciclorruta. La idea es simple: proteger la vida y evitar accidentes que podrían ser graves o incluso fatales.

Así que si usted tiene tricimoto, ciclomotor o cualquier vehículo con motor, la recomendación es fácil:
evite la ciclorruta, respete la vía y no se gane un problema por terquedad.

Porque en el norte, por lo visto, la guachafita se acabó… y para bien.