La movilidad en Bogotá vivió otra mañana crítica este 28 de enero de 2026, luego de que una fuerte inundación en el interconector de la avenida NQS con calle 80 paralizara buena parte del corredor y obligara a TransMilenio a modificar su operación. El sistema alertó desde antes de las 7:00 a. m. que la situación estaba generando congestión desde la estación Héroes, afectando a miles de usuarios que intentaban desplazarse hacia sus lugares de trabajo y estudio.
Aunque los organismos de movilidad ya venían reportando problemas por las intensas lluvias de los últimos días, lo ocurrido este miércoles convirtió la NQS en un verdadero cuello de botella para el transporte público. Las precipitaciones, que han causado encharcamientos e inundaciones en múltiples vías de la ciudad, ya habían sido advertidas el 26 y 27 de enero en sectores como la Autopista Norte, la avenida Boyacá y la avenida Américas, donde se registraron corredores completamente anegados, accidentes y desvíos obligados por la acumulación de agua.
Según informó TransMilenio, la inundación en la NQS obligó a que varios articulados hicieran un giro a la izquierda en la calle 80 con carrera 20B, para luego continuar por la Autopista Norte. Posteriormente, los buses debían realizar un retorno en el costado norte de la estación Héroes para poder conectar con la troncal Caracas en dirección al sur. La maniobra, diseñada para evitar la zona anegada, generó tiempos de viaje mucho más largos y detenciones prolongadas.
La entidad pidió a los usuarios “tener paciencia y planear con anticipación sus desplazamientos”, aunque para muchos ciudadanos la recomendación llegó tarde. A esa hora, el carril exclusivo ya estaba colapsado y varios pasajeros denunciaban que el nivel del agua alcanzaba las puertas de los buses, mientras algunos peatones reportaban que debían caminar con el agua a media pierna para poder llegar a estaciones como Héroes, Calle 76 y Calle 85.
Mientras los organismos de emergencia atienden los puntos críticos, el Distrito reiteró el llamado a la ciudadanía: salir con más tiempo, usar rutas alternas cuando sea posible y mantenerse informado a través de los canales oficiales, especialmente en días donde las lluvias
convierten a la ciudad en un laberinto de trancones e inundaciones.
