SOACHA

Soacha a un puente de distancia: conductores dejarán de dar tanta vuelta en Bogotá

Nuevo puente acercará Soacha y reducirá vueltas en Bogotá

¡Más de 118.000 millones de pesos! Bogotá y Cundinamarca ponen la plata para el puente que desinflará la Autopista Sur.

Colprensa/(X)JorgeEmilioRey Puente de la Av. Ciudad de Cali hasta la Av. Terreros

Después de años de vueltas largas, trancones eternos y promesas que no arrancaban, el Puente Tibanica por fin salió del congelador. La noticia cayó bien en Bosa y Soacha, donde miles de conductores sienten que la movilidad por fin empieza a destrabarse. El proyecto superó el obstáculo que lo tenía frenado: la concertación con la comunidad indígena muisca de Bosa . Con eso resuelto, la obra entra en su recta decisiva.

No es un puente más. Es una válvula de escape para el sur de Bogotá y Soacha, una conexión directa que promete ahorrar tiempo, gasolina y paciencia a quienes hoy dependen casi exclusivamente de la Autopista Sur.

Puente Tibanica: una conexión clave para el sur

La obra conectará la Avenida Ciudad de Cali, en Bogotá, con la Avenida Terreros, en Soacha, abriendo una nueva entrada y salida entre la capital y el municipio vecino. Esto significa que sectores como Ciudad Verde dejarán de dar la vuelta completa por la Autopista Sur para entrar a Bosa o moverse hacia el occidente de la ciudad.

El alcalde Carlos Fernando Galán explicó por qué esta conexión es tan importante:

Vamos a poder abrir una nueva entrada a Bogotá. Más de 50.000 viviendas de Ciudad Verde hoy tienen que tomar la Autopista Sur y dar toda la vuelta. Esta conexión es fundamental para destrabar la zona y conectar más rápido Soacha con Bogotá”.

Además, el puente funcionará como troncal alimentadora del Metro de Bogotá, lo que refuerza su papel estratégico en el sistema de movilidad que se viene.

Nuevo puente acercará Soacha y reducirá vueltas en Bogotá
Puente de TibanicaCrédito: (X)JorgeEmilioRey

El acuerdo que destrabó todo

El proyecto llevaba años quieto por un punto sensible: el respeto al territorio ancestral de la comunidad muisca de Bosa. Ese cuello de botella se superó tras 45 mesas de diálogo, un proceso técnico y participativo que permitió llegar a un acuerdo.

El gobernador Jorge Emilio Rey confirmó el avance:

Firmamos el acuerdo con la comunidad indígena muisca de Bosa, lo que nos permite avanzar en la construcción del Puente Tibanica, integrando la obra con la tradición ancestral del cabildo”.

Con ese acuerdo firmado, el proyecto dejó de ser un papel guardado y pasó a la fase administrativa clave.

No es solo el puente: viene obra completa

El Puente Tibanica no llega solo. La intervención incluye 1.000 metros de nuevas vías, la adecuación de la segunda calzada de la Avenida Terreros y la construcción de intersecciones y retornos estratégicos para que el tráfico fluya y no se forme otro cuello de botella.

La idea es que la conexión funcione de verdad y no termine siendo un parche. Con estas obras complementarias, se busca que el flujo vehicular sea continuo y que la presión sobre la Autopista Sur baje de forma real.

Fechas claras y predios casi listos

El proyecto ya entró a la fase que muchos esperaban: la licitación está publicada en el SECOP. Según el cronograma oficial, la adjudicación del contrato está prevista para el 21 de junio de 2026. Si no hay sorpresas, las obras arrancarían poco después.

Otro punto a favor es la gestión predial. De los 24 predios necesarios, 23 ya están asegurados, lo que reduce al mínimo el riesgo de nuevos frenos por falta de terrenos.

Plata puesta y beneficiarios claros

La inversión total del Puente Tibanica será de $118.900 millones, con aportes de la Alcaldía de Bogotá, la Gobernación de Cundinamarca, la Agencia Regional de Movilidad y la Alcaldía de Soacha.

Según el gobernador Rey, más de 250.000 personas se beneficiarán directamente, entre ellas habitantes de al menos cinco barrios de Bosa y más de 16 conjuntos residenciales de Soacha.

Esta conexión ofrecerá una alternativa de ingreso y salida que disminuirá la presión sobre la Autopista Sur”, aseguró.

Un puente que cambia la rutina

Para quienes madrugan a trabajar, estudian en Bogotá o se mueven a diario entre Soacha y Bosa, el Puente Tibanica significa menos vueltas y más tiempo ganado. No resuelve todo, pero sí quita un peso grande de encima.

Ahora el reto es que las fechas se cumplan y que el proyecto no vuelva a quedar atrapado en trámites. Por lo pronto, el nudo se destrabó y el puente dejó de ser promesa para convertirse, por fin, en obra en camino.