En Bogotá se están ejecutando múltiples obras de infraestructura, en su mayoría, enfocadas en mejorar la malla vial y la movilidad de los ciudadanos. Sin embargo, hay obras que parecen eternas, pues a pesar de que llevan meses e incluso años entre polisombras, siguen sin entregarse.
La concejal de Bogotá, Diana Diago, denunció una situación que preocupa a cientos de habitantes de las localidades de Engativá y Barrios Unidos. La cabildante alertó sobre un contrato firmado para terminar obras que llevan varios años sin concluirse y que hoy continúan estancadas.
Según informó la concejal, el proyecto registra un retraso superior al 50 %, pese a que su entrega estaba prevista inicialmente para enero de 2025. Sin embargo, las obras inconclusas se han convertido en paisaje desde hace más de siete años.
Obras retrasadas vienen desde el 2018
Todo se remonta al 2018, cuando el IDU suscribió contratos para la construcción de calles comerciales en ambas localidades, los cuales dejaron un total de 15 frentes de obra abiertos que no alcanzaron a ser terminados.
Ante ese panorama, en 2024, cuando Carlos Fernando Galán ya estaba al frente de la ciudad, se firmó un nuevo contrato por un valor cercano a 28 mil millones de pesos para retomar y finalizar los trabajos.
El contrato buscaba la "terminación de la construcción de las calles comerciales a cielo abierto en las localidades de Engativá (carrera 112A entre calles 78 y 72 F) y Barrios Unidos (carrera 50 entre calles 72 y 79B) en la ciudad de Bogotá D.C.".
Sin embargo, los avances no cuadran con los plazos establecidos. Con corte a diciembre de 2025, la ejecución de la obra apenas alcanzaba el 48,78 %, lo que representa un rezago del 51,22 % frente a lo programado. A esto se suma que el contrato ya ha tenido una ampliación en el plazo de entrega, ahora fijado para abril, así como una adición presupuestal superior a los 300 millones de pesos.
Comerciantes y residentes, los más afectados
Durante una visita a los sectores intervenidos, la concejal Diago señaló que las condiciones actuales de las obras continúan afectando al comercio y la movilidad. En varios puntos, explicó, persisten materiales de construcción, andenes en mal estado y tramos sin finalizar.
“Esto es una burla con los bogotanos y sobre todo con los comerciantes del sector. Llevan más de siete años esperando y lo único que encuentran son calles con materiales, incompletas y frentes de obra sin terminar”, expresó la cabildante tras recorrer la zona.
Además del retraso, también se ha cuestionado el manejo de los recursos. Según explicó la concejal, al contratista ya se le han girado cerca de 14 mil millones de pesos, es decir, aproximadamente la mitad del valor total del contrato, a pesar del nivel de avance registrado.
Diago advirtió que, con base en el estado actual de los frentes de obra, será difícil que las obras estén terminadas dentro del nuevo plazo establecido. Indicó que varios de los puntos iniciados desde 2018 presentan avances por debajo del 50 %, lo que refleja, según su análisis, dificultades en la ejecución del proyecto.
Finalmente, la concejal hizo un llamado a la alcaldía para que se adopten medidas que permitan culminar las obras y dar respuesta a las comunidades que por años se han visto afectadas.