Carros eléctricos

Taxis híbridos o eléctricos: definen cuál deja más plata de ganancia

Taxis híbridos o eléctricos definen cuál deja más plata de ganancia

El experto Manuel Calderón revela las cuentas que deben hacer los taxistas antes de decirle adiós a la gasolina.

Colprensa/ Composición Freepik Taxis en Bogotá

En Alerta 104.4 FM, un invitado identificado como Manuel Calderón expuso criterios técnicos y operativos para que los taxistas y conductores particulares evalúen el paso de gasolina a híbridos o eléctricos. A partir de preguntas de los presentadores y comentarios de oyentes, el experto planteó que la decisión debe enfocarse en costos totales de propiedad, garantías, mantenimiento y disponibilidad de repuestos, más que en percepciones sobre la tecnología. Señaló que, en el caso del trabajo diario del taxi, la elección puede variar según kilometraje, patrón de rutas y capacidad de acceder a servicios técnicos en la ciudad.

Calderón describió tres escenarios. Primero, el vehículo a gasolina, con facilidad de tanqueo y red de talleres amplia. Segundo, el híbrido no enchufable, que combina motor a combustión con apoyo eléctrico y ofrece ventajas en consumo y movilidad diaria. Tercero, el eléctrico puro, que depende de carga externa y concentra su costo en el paquete de baterías. El invitado insistió en analizar la ecuación de ahorro de combustible frente a inversión inicial, especialmente cuando el vehículo es herramienta de ingreso.

Taxis híbridos o eléctricos: cómo impactan el bolsillo y la operación diaria

Durante la entrevista, el invitado afirmó que, en la práctica del oficio, muchos propietarios rotan su vehículo entre cinco y seis años, por lo que rara vez llegan al límite de vida útil de las baterías de un eléctrico. Aun así, reconoció que el reemplazo de baterías puede resultar costoso, con cifras que, en el mercado actual, superan decenas de millones de pesos. En su evaluación, ese riesgo debe ponderarse con el ahorro acumulado en combustible y con los beneficios regulatorios que algunas ciudades conceden a tecnologías de bajas emisiones.

El experto sugirió como ruta intermedia comenzar con un híbrido, por su menor consumo y por las ventajas operativas: uso continuo sin pico y placa en algunos territorios, menor frecuencia de tanqueo y menor gasto quincenal de combustible frente a un carro a gasolina con similar servicio. Explicó que el híbrido no enchufable regenera su batería en la marcha, por lo que no necesita conectarse a la red, mientras que el híbrido enchufable sí admite carga externa para ampliar el uso eléctrico en trayectos urbanos. En todos los casos, recomendó elegir marcas con soporte local, redes de talleres y garantías claras.

Taxis híbridos o eléctricos: decisiones de inversión y disponibilidad de carga

En el diálogo se plantearon inquietudes sobre infraestructura de carga para eléctricos en trayectos largos y tiempos de inmovilización por repuestos. El invitado reconoció que la curva de adopción aún exige planeación y que el propietario debe verificar puntos de carga, tiempos de reposición y condiciones de garantía antes de cambiar de tecnología. Subrayó que, si el objetivo inmediato es reducir costos sin depender de una red de carga extensa, el híbrido resulta una alternativa para medir el terreno y proyectar, a futuro, un salto al eléctrico cuando la infraestructura sea más amplia.

Para el segmento taxi, el análisis incluyó variables de ingreso diario, tiempos fuera de servicio y valor de reventa. De acuerdo con la experiencia compartida, un propietario que mantenga mantenimientos preventivos y registre rutas estables puede aprovechar mejor un híbrido por su balance entre ahorro y operación continua. En contraste, un eléctrico podría maximizar beneficios cuando exista carga nocturna disponible, talleres certificados cercanos y un plan financiero que contemple la depreciación y la eventual renovación del paquete de baterías.

Al cierre, el invitado resumió el criterio de decisión: quien priorice previsibilidad operativa y reducción de gasto en combustible puede iniciar con un híbrido; quien cuente con infraestructura de carga y un plan de mantenimiento riguroso puede evaluar el eléctrico. En ambos casos, recomendó verificar garantías de batería, cobertura de posventa, costos reales del seguro y condiciones locales de tránsito, de modo que la inversión responda al flujo de caja del propietario y al patrón de uso del vehículo.