La cosa está caliente en la vía al Llano y esta vez el rifirrafe no es entre conductores. Coviandina salió con los taches arriba y dejó claro, por medio de un comunicado, que los trancones monumentales en Chipaque no son culpa de la concesión, sino responsabilidad directa del Invías. En resumen: “ese chicharrón no es mío”.
El problema está localizado con lupa entre los kilómetros 18+300 y 19+000, en jurisdicción de Chipaque. Allí, la vía está operando a un solo carril, lo que tiene a miles de viajeros desesperados, con tiempos de espera que parecen eternos justo en pleno puente festivo del Día del Trabajo.
Viajeros varados y un solo carril que no da abasto
Según explicó Coviandina, el origen del caos es claro: el Invías no ha terminado los trabajos técnicos y de pavimentación en ese sector. Aunque la concesionaria asegura que advirtió con tiempo que no se debía intervenir la vía esta semana por el alto flujo de vehículos, la recomendación fue ignorada.
“El concesionario solicitó al Invías abstenerse de adelantar intervenciones durante la presente semana, teniendo en cuenta el alto volumen de tráfico esperado con motivo del puente festivo. Sin embargo, dichas recomendaciones no fueron atendidas”, señala el comunicado.
El resultado está a la vista de todos: filas extensas en ambos sentidos, conductores recalculando viajes y una carretera al límite de su capacidad operativa.
Coviandina aclara: “No somos los responsables”
En su pronunciamiento, Coviandina fue tajante. Asegura que su labor es la operación y mantenimiento del corredor Bogotá–Villavicencio, pero que las obras en ese tramo puntual son ejecutadas por el Invías a través de un contratista externo.
“La congestión vehicular entre el K18+300 y el K19+000 es responsabilidad directa del Invías por la no culminación de los trabajos técnicos y de pavimentación en el sector”, enfatizó la concesionaria.
Aunque el contratista del Invías suspendió temporalmente las labores la noche del jueves, la afectación se mantendrá durante todo el puente, ya que el carril sigue cerrado y el paso alterno es la única opción.
Lo que viene después del puente no es alentador
Para quienes creen que el problema se acaba el domingo, hay que decirlo sin anestesia: los trabajos se reanudarán la próxima semana y los pasos alternos seguirán activos hasta que la obra esté completamente terminada. Es decir, el dolor de cabeza todavía tiene capítulos pendientes.
Desde Coviandina pidieron a los usuarios mantener la calma, conducir con responsabilidad y planificar los viajes con anticipación, además de acatar las indicaciones de los controladores de tráfico y la autoridad presente en el sector.
Recomendaciones para los viajeros
Si usted tiene pensado moverse por la vía al Llano estos días, ábrase a la realidad: el recorrido tomará más tiempo de lo habitual. Lleve agua, paciencia y, si puede, programe el viaje en horarios de menor flujo. Porque este paso alterno no está para carreras, sino para avanzar lento y con buena actitud.
El “agarrón” institucional queda servido
Mientras los usuarios sufren la congestión, el cruce de versiones entre Coviandina e Invías deja claro que aquí hay responsabilidades que deben aclararse. Por ahora, la concesión se deslinda y apunta directamente al ente nacional.
En la práctica, al conductor poco le importa quién tiene la culpa. Lo que quiere es pasar. Pero mientras eso ocurre, la recomendación es clara: planifique, no se altere y tenga claro que ese tramo está para alquilar balcón.
Porque en la vía al Llano, al menos este puente, la paciencia es tan importante como el combustible.