Salto de Tequendama

Fotos bacancitas: así se ve el Salto de Tequendama en la cuarentema

SALTO DEL TEQUENDAMA

Algunos escenarios naturales parecen más frescos gracias a la ausencia de seres humanos.

Inaldo Perez SALTO DEL TEQUENDAMA

Sobre el Salto del Tequendama siempre habrá cosas para contar, pues es un símbolo de Cundinamarca para los caminantes y viajeros cuando salen de la gran ciudad de Bogotá.

En esta zona, que desde hace años ha sido el lugar de los amores imposibles y los fracasos más dramáticos, en este momento brilla con la frescura propia de los monumentos en auge.

Todas los estaderos que colindaban con el viejo hotel turístico están cerrados, pues hasta esa zona llegó el temor del coronavirus. El transporte intermunicipal está suspendido, de modo que ya casi nadie pasa por allí.

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Salto Del Tequendama
En esta zona, desde hace años ha sido el lugar favorito de los amores imposibles y los fracasos más dramáticos.Crédito: Inaldo Pérez
Salto Del Tequendama
El flujo del agua de su cascada, rodeada de un paisaje verde, llena de ruidos y troncos podridos, está algo bajo.Crédito: Inaldo Pérez
Salto Del Tequendama
Su olor característico, que solo las personas que han ido conocen, también parece estar desapareciendo.Crédito: Inaldo Pérez
Salto Del Tequendama
La zona parece renovada con la falta de seres humanos.Crédito: Inaldo Pérez

El flujo del agua de su cascada, rodeada de un paisaje verde, llena de ruidos y troncos podridos, se encuentra algo baja, debido a que las compuertas que permiten su movimiento natural se encuentran cerradas. Asimismo, en la parte más baja del salto también se ve la poca afluencia del agua.

Su olor característico, que solo las personas que han ido conocen, también parece estar desapareciendo. Solo al acercarse al Salto del Tequendama, desde donde se ve la aterradora caída, se siente su aroma natural y el poder de su naturaleza.

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En todo caso, en todos los lugares la naturaleza parece ser más feliz sin los seres humanos.