La Semana Santa es el momento perfecto para que colombianos y visitantes extranjeros busquen un respiro espiritual y se conecten con la fe. Muchos aprovechan estos días para participar en rituales religiosos, recorrer destinos emblemáticos y vivir experiencias únicas de introspección.
Entre los planes más buscados está la majestuosa Catedral de Sal de Zipaquirá, un espacio que cada año recibe a miles de peregrinos y turistas, nacionales e internacionales, ansiosos de combinar turismo, cultura y espiritualidad.
Ubicada a 180 metros bajo tierra, dentro de una antigua mina de sal, la Catedral de Sal se ha consolidado como uno de los templos más impresionantes de Colombia. Este año, su equipo prepara una programación especial que incluye celebraciones litúrgicas, recorridos guiados y actividades que permiten a los visitantes vivir una experiencia profunda de fe en un entorno único.

¿Qué hacer en la Catedral de Sal durante Semana Santa?
Los visitantes podrán recorrer el Vía Crucis con sus 14 estaciones y explorar las tres naves principales que representan el nacimiento, la vida y la muerte de Jesucristo.
Cada escultura y detalle arquitectónico está tallado directamente en la roca de sal, convirtiendo al templo en una verdadera obra de arte subterránea.
Además de su valor religioso, la Catedral refleja la historia minera de Zipaquirá y el ingenio de los trabajadores que transformaron una montaña de sal en un templo excepcional.
El Parque de la Sal, con 32 hectáreas de experiencias culturales, museos, senderos temáticos y espacios educativos, complementa la visita y ofrece un recorrido por geología, minería y sostenibilidad, ideal para quienes buscan unir cultura y turismo.
Durante Semana Santa, Zipaquirá se convierte en un epicentro del turismo religioso del país. Solo en 2025, la Catedral recibió más de 706.000 visitantes de más de 100 países, consolidándose como un destino clave de turismo cultural y espiritual en América Latina.

Precios, entradas y cómo llegar a la Catedral de Sal
Para 2026, el pasaporte básico tiene un costo aproximado de $75.000 para adultos nacionales y $60.000 para niños y adultos mayores.
Los visitantes extranjeros pagan alrededor de $125.000. La entrada incluye recorrido por naves, mapping, cortometraje 3D y el tren de salida.
- En carro: tome la autopista norte, pase el peaje de los Andes y continúe por la vía Chía – Zipaquirá. Ingrese por la calle 1ª hasta el Parque Villaveces, donde está la entrada al complejo.
- En tren: el Tren Turístico de La Sabana sale desde el costado occidental del centro comercial Gran Estación a las 8:45 am o desde la estación de Usaquén a las 9:15 am.
- En transporte público: buses desde la terminal del Salitre o el Portal Norte de Transmilenio hacia Zipaquirá, bajando en la carrera 15 con calle 4, cerca del Parque de la Esperanza.
- En taxi: desde el centro de Zipaquirá, se puede llegar en taxi o caminando 15 minutos hasta la Catedral.
En esta Semana Santa, la Catedral de Sal invita a todos los visitantes a sumergirse en un espacio de silencio, contemplación y espiritualidad. A 180 metros bajo tierra, entre esculturas y pasadizos de sal, miles de personas encontrarán un refugio para la oración y la reflexión, mientras descubren la historia minera y cultural que convirtió a Zipaquirá en un destino obligado de turismo religioso en Colombia.