La Virgen de Chiquinquirá ocupa un lugar importante dentro de la tradición católica en Colombia. Su historia, ligada a uno de los acontecimientos religiosos más conocidos del país, llevó a que el papa Pío VII la proclamara patrona de Colombia en 1829, reconocimiento que la convirtió en la principal advocación mariana para la Iglesia católica en el país.
Posteriormente, en 1919, la imagen recibió la coronación canónica, un acto que reafirmó su lugar dentro de la tradición religiosa colombiana. En reconocimiento a su significado para millones de fieles, desde 2026 también cuenta con un día festivo nacional en el calendario colombiano.
La celebración se realiza cada 9 de julio en honor a Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, una fecha que reúne actos religiosos, peregrinaciones y actividades culturales, especialmente en el municipio de Chiquinquirá, Boyacá, donde se encuentra la imagen original que es objeto de veneración desde el siglo XVI.
Con la entrada en vigencia de la Ley 2578, desde este 2026 comenzó a regir el nuevo festivo nacional en honor a la patrona de Colombia. La norma establece que el 9 de julio será un día de descanso obligatorio y remunerado y dispone que la celebración se rija por la Ley Emiliani. Por ello, cuando la fecha coincida entre semana, el festivo se trasladará al lunes siguiente, como ocurre este año, en el que el descanso se disfrutará el 13 de julio. Además, la iniciativa busca fortalecer el patrimonio histórico, cultural y religioso del municipio de Chiquinquirá, en Boyacá.
El milagro que dio origen a la devoción
El origen de esta devoción está relacionado con un hecho ocurrido en 1586 en Chiquinquirá, Boyacá. Un lienzo que mostraba a la Virgen María junto a San Andrés y San Antonio de Padua se encontraba deteriorado por el paso del tiempo, hasta el punto de que la pintura era casi imperceptible.
La historia indica que el 26 de diciembre de ese año, mientras una mujer y un niño indígena se encontraban frente al cuadro, la imagen recuperó sus colores y formas de manera inesperada. Ese acontecimiento fue considerado un milagro por la Iglesia y marcó el inicio de la veneración a la Virgen de Chiquinquirá.
Desde entonces, el lienzo original permanece bajo resguardo en la basílica del municipio y continúa siendo el principal motivo de peregrinación para miles de personas cada año.
Reconocimiento de la Virgen de Chiquinquirá fuera de Colombia
La devoción a Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá también ha llegado a otros países.
En el Vaticano, el papa Francisco instaló una réplica de la imagen en los jardines del Estado pontificio, mientras que otra representación se encuentra en el Santuario de Torreciudad, en España.
Oración a la Virgen de Chiquinquirá
Virgen del Rosario de Chiquinquirá, patrona de Colombia, acudo a usted con fe para pedirle que acompañe mi camino y el de mi familia. Interceda ante Dios por nuestra salud, nuestro trabajo y por quienes atraviesan momentos de dificultad.
Guíenos para actuar con sabiduría, fortalecer la esperanza y mantener la paz en nuestros hogares y en nuestro país. Ampare a quienes más lo necesitan y ayúdenos a vivir con amor, solidaridad y confianza.
Virgen de Chiquinquirá, protéjanos hoy y siempre.
Amén.