Salud y cuidado

Síndrome del reinicio laboral: por qué se inflaman y duelen las piernas

Síndrome del reinicio laboral estaría afectando la circulación en las piernas

Tras volver a clases y al trabajo, aumentan las molestias en las piernas, algo que puede prevenirse con movimiento regular e hidratación.

Freepik. Síndrome del reinicio laboral estaría afectando la circulación en las piernas

El regreso a la rutina laboral y académica, tras periodos de descanso, no solo representa un ajuste en horarios y responsabilidades. Para muchas personas, este cambio también implica efectos físicos que suelen pasar desapercibidos.

De interés: ¿Abdomen marcado sin matarse en el gym? Así funciona la marcación

Uno de ellos es el llamado síndrome del reinicio laboral, una condición asociada al aumento de molestias corporales derivadas del sedentarismo, las jornadas extensas frente al computador y los desplazamientos prolongados. Entre los sistemas más comprometidos se encuentra el vascular, especialmente en las extremidades inferiores.

Especialistas advierten que el cuerpo no siempre se adapta de forma inmediata al cambio de ritmo. El paso del descanso a la inmovilidad sostenida puede generar alteraciones en la circulación, que se manifiestan con síntomas progresivos y, en algunos casos, persistentes.

¿Qué es el síndrome del reinicio laboral y por qué afecta la circulación?

El síndrome del reinicio laboral se relaciona con la reactivación abrupta de hábitos sedentarios. Permanecer sentado durante varias horas consecutivas reduce la acción de la bomba muscular de las piernas, un mecanismo esencial para facilitar el retorno de la sangre hacia el corazón.

De acuerdo con estudios observacionales en salud ocupacional, estar sentado más de seis horas continuas al día puede incrementar hasta en un 30 por ciento el riesgo de presentar signos de insuficiencia venosa. Entre los más comunes se encuentran la sensación de pesadez, la hinchazón y el dolor en las piernas.

Este panorama se ha intensificado con el teletrabajo, donde las pausas activas suelen ser menos frecuentes y las condiciones ergonómicas no siempre son las adecuadas.

El doctor Alberto Muñoz Hoyos, especialista en cirugía vascular y endovascular, explica que la falta de movimiento tiene un impacto directo en el sistema venoso:

Cuando una persona permanece sentada durante largos periodos, las venas trabajan en condiciones desfavorables. Esto puede generar edemas, empeorar várices existentes y, en algunos casos, desencadenar trombosis venosa superficial.

En otras noticias: Dan solución a hombres con enfermedad común: vigor no se afectará con la edad

Regreso al trabajo y a clases: un riesgo silencioso para las piernas

El retorno a oficinas, aulas y trayectos diarios extensos crea un escenario de inmovilidad prolongada. Viajes largos en transporte público o vehículo particular, sumados a jornadas continuas frente a pantallas, dificultan una circulación eficiente en las extremidades inferiores.

Este riesgo no se distribuye de manera uniforme. Personas con antecedentes de insuficiencia venosa, sobrepeso, vida sedentaria o uso prolongado de anticonceptivos hormonales presentan mayor vulnerabilidad. A esto se suma el impacto del estrés propio del reinicio laboral, que suele traducirse en hábitos poco favorables como una baja hidratación, consumo elevado de cafeína y reducción de la actividad física.

Desde la práctica clínica, se ha identificado un incremento en la consulta por síntomas como calambres nocturnos, sensación de calor, aparición de arañas vasculares e inflamación al final del día. Estas manifestaciones son más frecuentes durante los primeros meses posteriores al retorno a la rutina.

Le puede interesar: ¡Alerta nacional por sueros! Remedio saldría más caro que la enfermedad

Recomendaciones para prevenir problemas vasculares tras el reinicio laboral

Adoptar medidas preventivas puede marcar una diferencia significativa en la salud circulatoria. El doctor Muñoz Hoyos, director científico de una clínica vascular en Bogotá, resalta la importancia de incorporar hábitos simples, pero constantes, durante la jornada diaria.

Entre las principales recomendaciones se encuentra evitar permanecer sentado por periodos prolongados, levantándose al menos cada 60 minutos para caminar brevemente o realizar estiramientos. También se aconseja ejecutar movimientos sencillos desde la silla, como flexionar y extender los tobillos, elevar los talones o movilizar los pies.

La hidratación adecuada a lo largo del día favorece una circulación más eficiente. Asimismo, cuidar la postura y la ergonomía del puesto de trabajo ayuda a prevenir presión innecesaria en la parte posterior de las piernas. Complementar estas acciones con actividad física regular fuera del horario laboral, como caminar, nadar o montar bicicleta, contribuye al bienestar vascular.

En personas con síntomas persistentes, antecedentes de várices o jornadas prolongadas de sedentarismo, el uso de medias de compresión puede ser un apoyo relevante. Ante señales de alarma como hinchazón constante, dolor localizado, enrojecimiento o cambios en la coloración de la piel, la valoración por un especialista resulta fundamental.

“El síndrome del reinicio laboral no debe normalizarse. Las molestias en las piernas son una señal de alerta del sistema vascular,” enfatiza el doctor Muñoz Hoyos.

Reconocer estos avisos a tiempo y adoptar medidas preventivas puede evitar la progresión hacia enfermedades venosas crónicas y mejorar de forma significativa la calidad de vida.