La mañana que debía ser de música, entrevistas y promoción terminó convertida en un episodio del que ahora habla medio mundo radial. El artista Julián Daza, quien venía rumbo a una entrevista en Alerta Bogotá 104.4 FM, fue víctima de un robo a mano armada cuando se desplazaba con su equipo de trabajo.
El hecho ocurrió exactamente a las 9:18 a. m., en plena luz del día, cuando el grupo salió de una presentación en un canal de televisión y se dirigía hacia las instalaciones de la emisora.
De acuerdo con el relato del propio artista, un hombre armado interceptó al equipo y los obligó a entregar sus pertenencias. Daza describió que la persona que los abordó estaba alterada y que les apuntó directamente mientras exigía los objetos de valor. Según dijo, lo más difícil no fue solo el momento del atraco, sino la sensación de impotencia al intentar conseguir apoyo inmediato para identificar al responsable mediante cámaras de seguridad del sector.
El botín: pérdidas que superan los $20 millones
Los delincuentes se llevaron prácticamente todo lo que pudieron cargar. Entre lo robado se encuentran:
- Equipos profesionales de video, incluidos cámaras, luces y accesorios.
- Teléfonos celulares del artista y de todos los integrantes del equipo audiovisual.
Las pérdidas superan los $20 millones, teniendo en cuenta que el material hurtado es de uso profesional y parte fundamental del trabajo cotidiano del artista y su equipo.
Daza relató que, tras el asalto, intentaron gestionar acceso a grabaciones del canal donde habían estado minutos antes para por lo menos dejar constancia de lo ocurrido, pero la solicitud habría sido engorrosa, al punto de convertirse en un trámite de “rogadera”, como lo describió él mismo. Aun así, insiste en que lo importante es que su equipo salió ileso del incidente, pese al riesgo que implicó el arma exhibida por el asaltante.
Lo que dijo Julián Daza tras el atraco
En un mensaje dirigido a sus seguidores, el artista explicó que la mañana se desvió por completo de su plan original. Contó que salían de una entrevista cuando una persona armada los abordó y les quitó los teléfonos y las herramientas de grabación que cargaban. Indicó que, más allá del robo, lo que más lo desconcertó fue la dificultad para recibir apoyo inmediato de seguridad en la zona, especialmente para revisar cámaras*.
Según su testimonio, el atacante actuó de forma agresiva y los intimidó con un arma que apuntó directamente hacia ellos. En su relato, el artista agradeció que la situación no pasara a mayores y resaltó que, aunque el hecho los dejó en shock, lo importante es que nadie resultó herido.
Una alerta más para Bogotá
El caso pone sobre la mesa un tema que los ciudadanos repiten todos los días: la sensación de inseguridad en la capital. Muchos episodios ocurren en plena mañana, en zonas de alto tránsito y sin que los responsables sean identificados con facilidad. El incidente también expone la vulnerabilidad de quienes trabajan con equipos costosos y deben transportarlos constantemente para cumplir con presentaciones, grabaciones o entrevistas.
Mientras avanza la denuncia formal y se revisan las posibilidades de identificar al responsable, el equipo de Julián Daza intenta reorganizarse para continuar con sus compromisos profesionales. La presentación en Alerta Bogotá, que debía ser una jornada alegre y musical, terminó convertida en un reporte policial que deja otra señal de preocupación para los habitantes de la ciudad.
Lo que viene
La Policía adelanta el protocolo habitual en estos casos:
- Registro de denuncia.
- Revisión de cámaras de seguridad del sector.
- Rastreos de los equipos robados, especialmente celulares.
Por ahora, el artista y su equipo agradecieron el apoyo recibido y pidieron estar atentos ante cualquier información que permita recuperar los objetos o identificar al responsable.
Así, un día que debía ser pura música terminó marcando otro capítulo de inseguridad que afecta tanto a artistas como a ciudadanos de a pie. Y como dijo el propio Daza para cerrar su mensaje: lo material va y viene; lo importante es seguir adelante.