El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey Ángel, anunció una estrategia que busca aliviar la carga económica de los acueductos rurales y proteger el bolsillo de las familias campesinas. A través de las Empresas Públicas de Cundinamarca (EPC), se están implementando sistemas de generación de energía solar para reducir los costos de operación en el bombeo de agua desde las zonas bajas hasta las viviendas ubicadas en las montañas.
El mandatario explicó que los acueductos veredales enfrentaban un problema estructural: el gasto excesivo en energía eléctrica para impulsar el agua, lo que ponía en riesgo la sostenibilidad financiera de los operadores comunitarios. “La tarifa que hoy pagan los usuarios campesinos nunca alcanzaría para compensar plenamente esos costos. Por eso, para garantizar la sostenibilidad de los acueductos rurales, existen dos alternativas: aumentar las tarifas o encontrar eficiencias que permitan reducir los gastos de operación. Nosotros hemos decidido apostarle a lo segundo”, señaló Rey.
Un ahorro del 24% en costos de operación
La instalación de paneles solares permitirá un ahorro estimado del 24% en la operación de los acueductos rurales. Este porcentaje representa un alivio significativo para las comunidades, ya que asegura la continuidad del servicio sin necesidad de incrementar las tarifas.
El gobernador destacó que esta medida no solo garantiza la sostenibilidad financiera de los sistemas de agua, sino que también fortalece la prestación del servicio en condiciones más seguras y confiables. “Estamos implementando sistemas de generación de energía solar para disminuir los costos energéticos de estos acueductos. Se estima que el ahorro en la operación alcanzará el 24 %, lo que permitirá fortalecer la sostenibilidad financiera de estos sistemas sin trasladar mayores cargas a los usuarios”, agregó.
El caso de Jenaguas en Jerusalén y Guataquí
Para demostrar que la estrategia ya es una realidad, Rey presentó el ejemplo de la empresa regional Jenaguas, encargada de prestar el servicio de acueducto en los municipios de Jerusalén y Guataquí, en la región del Alto Magdalena.
Con una inversión de $950 millones, financiada por el Distrito y el departamento a través de EPC, se instaló un moderno parque de paneles solares que disminuye de manera inmediata los costos de bombeo del agua. Gracias a esta infraestructura, los habitantes de ambos municipios cuentan con un suministro más estable y económico, sin que se les incremente el valor de la factura.
El proyecto de Jenaguas se convierte en un referente para replicar en otras zonas rurales del departamento, donde los acueductos comunitarios enfrentan dificultades similares. La apuesta por la energía solar no solo protege el bolsillo de los campesinos, sino que también promueve la sostenibilidad ambiental al reducir la dependencia de fuentes tradicionales de energía.
Consecuencias para el campo cundinamarqués
La estrategia de EPC y la Gobernación de Cundinamarca abre un camino hacia la modernización de los acueductos rurales. Al reducir los costos de operación, se garantiza que los sistemas comunitarios puedan mantenerse activos y prestar un servicio de calidad. Además, se evita la necesidad de trasladar mayores cargas económicas a los usuarios, lo que fortalece la confianza de las comunidades en la gestión pública.
El impacto de esta medida va más allá del ahorro económico. Al asegurar el suministro de agua en las veredas, se contribuye a mejorar la calidad de vida de las familias campesinas, se apoya la producción agrícola y se refuerza la permanencia de los habitantes en sus territorios. La inversión en energía solar se convierte así en una herramienta clave para el desarrollo rural sostenible.
Con este proyecto, Cundinamarca se posiciona como un departamento pionero en la implementación de soluciones energéticas para los acueductos comunitarios, demostrando que es posible combinar innovación tecnológica con justicia social.