La captura de los responsables del secuestro y asesinato del profesor Neill Cubides sigue generando conmoción en la capital. Pero, lo que más ha causado rabia entre la ciudadanía es que uno de los implicados, conocido como alias ‘Chirri’, había recuperado su libertad apenas un mes antes del brutal crimen, pese a contar con un historial delictivo.
Las autoridades confirmaron que este sujeto, quien hace parte de la estructura criminal ‘Los Kamaleones’, había sido capturado en 2024 por el delito de paseo millonario. Sin embargo, en diciembre de 2025 quedó libre por vencimiento de términos, situación que hoy está en el centro del debate por las fallas del sistema judicial.

¿Por qué alias ‘Chirri’ estaba libre antes del asesinato del profesor?
El caso ha puesto sobre la mesa una problemática que se repite en Bogotá: delincuentes con antecedentes que terminan en las calles por demoras en los procesos judiciales.
Alias ‘Chirri’ tenía anotaciones por secuestro extorsivo, hurto y violencia intrafamiliar, pero aun así logró salir de prisión semanas antes del crimen.
El propio alcalde mayor, Carlos Fernando Galán, fue contundente al referirse a este hecho, asegurando que el homicidio “se hubiera podido evitar”. El mandatario insistió en la necesidad de revisar las fallas estructurales del sistema para impedir que personas con conductas violentas regresen a las calles.
Este caso evidencia cómo el vencimiento de términos, una figura legal que busca garantizar el debido proceso, también puede convertirse en un riesgo cuando no hay una respuesta oportuna de la justicia.
Así operaba la banda ‘Los Kamaleones’ en Bogotá
De acuerdo con la investigación, esta organización delincuencial utilizaba taxis para ubicar a sus víctimas en zonas concurridas como la calle 85 y la Zona T. Una vez seleccionaban a la persona, la intimidaban, la retenían y la obligaban a entregar sus claves bancarias para vaciar sus cuentas.
El comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, el general Giovanni Cristancho, explicó que fueron capturados cuatro integrantes de esta red, entre ellos alias ‘Chirri’, alias ‘Pipo’, alias ‘Pecueca’ y alias ‘Cabezón’, este último con al menos ocho antecedentes por la misma modalidad.
El crimen contra el profesor Cubides estremeció a la ciudad por su nivel de violencia. Según las autoridades, la víctima fue sometida durante un recorrido de aproximadamente 39 kilómetros, donde fue torturada antes de ser asesinada mediante asfixia mecánica. Posteriormente, su cuerpo fue incinerado en una zona rural de Usme.
La investigación que permitió dar con los responsables fue extensa y detallada. Incluyó el análisis de más de 200 horas de grabación de cámaras de seguridad, retratos hablados, verificación en bases de datos y estudios de tráfico de comunicaciones. Además, pruebas forenses encontraron rastros de sangre en los vehículos utilizados por los delincuentes.
¿Qué está pasando con la seguridad en Bogotá?
Este hecho no solo deja en evidencia la crueldad de las estructuras criminales, sino también las debilidades institucionales que permiten que reincidentes vuelvan a delinquir.
El secretario de Seguridad, César Restrepo, advirtió que existen fallas en el control de vehículos y en el sistema de identificación, lo que facilita que estas bandas operen con mayor facilidad. También señaló que no atacar con contundencia delitos como el hurto puede escalar a hechos mucho más graves, como el homicidio.
Según las autoridades, ‘Los Kamaleones’ habrían cometido al menos ocho casos de paseo millonario y generaban ingresos cercanos a los 200 millones de pesos mensuales. En el caso del profesor Cubides, alcanzaron a retirar cerca de 10 millones de pesos tras obligarlo a entregar sus claves.
Actualmente, un juez de la República ordenó medida de aseguramiento en centro carcelario para los capturados, mientras avanzan los procesos judiciales.
Autoridades piden más denuncias para evitar nuevos casos
El Distrito reiteró el llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier hecho sospechoso a través de la línea 123 o los canales habilitados contra el crimen.
La información de las víctimas puede ser clave para fortalecer los procesos y evitar que estos delincuentes vuelvan a quedar en libertad.
El caso de alias ‘Chirri’ deja una pregunta que hoy muchos bogotanos se hacen: ¿cuántos hechos violentos más deben ocurrir para que se corrijan las fallas del sistema?