Paranormal

Miedo en La Santamaría: el fantasma que apareció en la madrugada

Plaza de Toros La Santamaría

Algunos creen que se trata de leyendas urbanas, otros juran que hay algo que no se ve pero se siente.

Colprensa Plaza de Toros La Santamaría

La Plaza de Toros La Santamaría, en el corazón de Bogotá, ha sido por años un ícono de la tradición taurina, pero también un escenario de huelgas, protestas y debates intensos. Sin embargo, hay algo más que se mueve entre sus paredes antiguas, algo que va más allá de lo visible.

Quienes han pasado noches enteras dentro de la plaza coinciden en algo: ahí se sienten cosas raras. Voces sin dueño, figuras que se escabullen en la oscuridad, cambios de temperatura inexplicables y un silencio que pesa más de la cuenta. La historia que se conoció en 2014 dejó muchas preguntas abiertas y una imagen difícil de olvidar.

El fantasma de la bata blanca: ¿quién apareció en la foto?

De acuerdo con las noticias y relatos de la época todo ocurrió una madrugada cualquiera durante una huelga de novilleros que ya llevaba más de 100 días. Algunos de ellos entraron a uno de los pasillos para buscar agua y aprovecharon para tomarse una foto grupal, algo común entre compañeros.

Lo raro vino después, cuando revisaron la imagen. Al fondo apareció una figura que nadie había visto en el momento. Un hombre con lo que parecía ser una bata blanca. Estaba completamente solo, estático, y su rostro parecía no ser del todo humano.

Uno de los novilleros, según un artículo publicado por la Universidad Tadeo Lozano, Enrique Parra, contó que al principio no notaron nada, pero luego al mirar con calma vieron lo que parecía ser una aparición. Según algunos expertos que alcanzaron a ver la foto, el rostro de la figura tenía rasgos entre animales y humanos, incluso se mencionó que tenía cabeza de marrano. La imagen nunca fue modificada, afirman los jóvenes. No hubo retoques ni trucos.

Gritos, presencias y cosas que se mueven solas

El vigilante de La Santamaría no se sorprendió. Contó que no es la primera vez que pasa algo así. Según él, es común escuchar gritos inexplicables, sentir que alguien lo observa o incluso ver sombras que desaparecen sin dejar rastro.

Los taurinos, ya acostumbrados a las madrugadas largas, aseguran que hay zonas de la plaza que evitan cruzar de noche. Pasillos fríos, puertas que crujen solas y ecos que parecen no venir de ninguna parte.

¿Leyenda urbana o algo más?

Hoy, muchos bogotanos conocen la historia. Algunos creen que se trata de leyendas urbanas, otros juran que hay algo en La Santamaría que no se ve pero se siente. La imagen tomada por los novilleros sigue circulando entre quienes disfrutan del misterio, y los relatos no han dejado de crecer.

La plaza, con su arquitectura antigua y su historia cargada, parece guardar secretos que solo se revelan en la oscuridad. Y cada tanto, algún visitante desprevenido se lleva un recuerdo que no esperaba: un frío repentino, una sombra que se mueve o un rostro que aparece en una foto sin haber estado allí.