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Barrista con 12 comparendos en Bogotá reparó 25 sillas de ruedas y ahora trabaja en Alcaldía

Hincha de Millonarios

¡De 12 comparendos a trabajar en la Alcaldía! El joven barrista que transformó su vida con programas del Distrito.

Colprensa Barrista con 12 comparendos cambió rumbo y ahora trabaja en Alcaldía

Un joven barrista de Bogotá pasó de acumular 12 comparendos por comportamientos contrarios a la convivencia a trabajar en una Alcaldía Local y participar en procesos con otros hinchas de fútbol. El cambio comenzó cuando accedió a las alternativas pedagógicas y comunitarias que ofrece el Distrito para que ciudadanos que cumplen determinadas condiciones puedan conmutar sus sanciones y, al mismo tiempo, aprender habilidades útiles para el empleo o el emprendimiento.

Los comparendos del joven estaban relacionados con situaciones como riñas, consumo de sustancias psicoactivas y evasión del pago en TransMilenio. En lugar de limitar el proceso a la sanción, funcionarios de la Secretaría Distrital de Seguridad identificaron una oportunidad para trabajar sobre su liderazgo y vincularlo a actividades comunitarias. La estrategia incluye formación en pintura, confección, mantenimiento de bicicletas y reparación de sillas de rueda

De 12 comparendos a reparar sillas de ruedas

Alejandro Reyes, director de Prevención de la Secretaría Distrital de Seguridad, recordó el acercamiento con el joven y la forma como el fútbol permitió encontrar un punto de partida. “Yo tengo una pasión que es el fútbol. Nosotros dijimos: nosotros tenemos una pasión que es la vida. Venga, juntemos eso”, relató el funcionario.

Uno de los resultados más visibles llegó con el aprendizaje de un oficio. El barrista participó en la reparación de 25 sillas de ruedas para personas de su comunidad, aplicando conocimientos adquiridos dentro de estas actividades. La experiencia convirtió el cumplimiento de las sanciones en una labor que terminó beneficiando directamente a otras personas.

Este tipo de procesos no es aislado. En 2025, por ejemplo, 14 integrantes de barras participaron en Bosa en una jornada de mantenimiento de ocho sillas de ruedas después de completar 48 horas de capacitación en mecánica básica, además de talleres relacionados con convivencia pacífica, gestión emocional y derechos humanos.

Comparendos pueden convertirse en formación para el trabajo

La alternativa no está disponible automáticamente para cualquier sanción. El Distrito explica que son los ciudadanos que cumplen las condiciones para conmutar determinadas multas quienes pueden participar en actividades pedagógicas y programas comunitarios. El propósito es que la persona no solamente resuelva el comparendo, sino que adquiera conocimientos que puedan servirle posteriormente para generar ingresos.

“Sabemos que tienen un problema. No estamos aquí para sancionarlos, para regañarlos, para seguirlos multando. Hay una oportunidad clara y concreta de desarrollar programas comunitarios para quitarse de encima el problema del comparendo”, explicó Reyes.

Los talleres incluyen habilidades que pueden convertirse posteriormente en servicios independientes, emprendimientos o experiencia para buscar trabajo. La reparación de bicicletas y sillas de ruedas, la pintura y la confección hacen parte de esa oferta, mientras el componente pedagógico busca trabajar también sobre las conductas que generaron las sanciones.

El joven ahora trabaja en una Alcaldía Local de Bogotá

El proceso también abordó la convivencia alrededor del fútbol. Para Reyes, las barras no pueden analizarse como grupos separados de las comunidades a las que pertenecen. “Los grupos de barras no son extraterrestres que llegan de un lugar diferente a instalarse en un sitio. Son los hijos, los nietos, los sobrinos, los primos, los hermanos de la comunidad que se reúnen en virtud de una pasión”, señaló.

El cambio en este caso llegó más allá de saldar las sanciones. Según el balance distrital, el joven que acumuló los 12 comparendos actualmente trabaja en una Alcaldía Local y participa en procesos dirigidos a promover la convivencia entre otros barristas.

Su historia muestra el alcance que pueden tener las medidas alternativas cuando la sanción está acompañada de formación y trabajo comunitario. Lo que comenzó con comparendos por distintas conductas terminó con 25 sillas de ruedas reparadas, conocimientos en nuevos oficios y una oportunidad laboral, mientras el joven continúa vinculado a procesos que buscan disminuir los conflictos relacionados con las barras de fútbol en Bogotá