La historia de Pedro Pablo León, campesino de Ventaquemada, Boyacá, se volvió tendencia en redes sociales luego de que fuera multado mientras vendía papa en una calle cercana al complejo acuático de El Salitre, en Bogotá.
El caso fue ampliado en una entrevista emitida por Alerta Bogotá 104.4 FM, donde el agricultor contó cómo terminó recibiendo dos comparendos justo cuando intentaba vender su cosecha a bajo precio para poder recuperar algo de inversión.
Versión del campesino
Pedro llegó a la capital junto con otra familia campesina para ofrecer papa directamente al público. En la emisora relató que el producto se estaba vendiendo a 400 pesos la libra, un valor que buscaba facilitar la compra y mover rápidamente la mercancía.
El agricultor aseguró que el grupo llegó al sector hacia las 6:30 de la mañana y empezó a vender cerca de las 7:00 a. m. Antes de que llegaran las autoridades, ya habían vendido alrededor de 12 arrobas de papa, equivalentes a unos 150 kilos. “Habíamos vendido como 12 arrobitas nomás”, dijo al aire.
La situación se presentó alrededor de las 8:00 de la mañana, cuando agentes de tránsito llegaron al lugar y aplicaron sanciones a los vehículos. “Llegaron las autoridades de tránsito y nos hicieron dos comparenditos, uno a cada camión”, contó León durante la entrevista radial.
De acuerdo con su testimonio, los ingresos obtenidos apenas alcanzaban los 150.000 pesos. Ese dinero, según explicó, no alcanzaba ni siquiera para cubrir el valor de las multas impuestas.
El campesino afirmó que no hubo advertencias previas por parte de las autoridades. “Nosotros nunca nos habían dicho nada”, señaló, agregando que en otras ocasiones agentes de tránsito les habían permitido quedarse por cortos periodos para vender.
Sobre el lugar exacto donde estaban ubicados, Pedro explicó que se encontraban en una zona donde normalmente se estacionan vehículos que ingresan al complejo acuático. “Hay parqueaditos, ahí siempre pasan los carritos por un lado. Inclusive, no había trancón ni nada, eso estaba tempranito”, aseguró.
¿De cuánta plata fue la multa?
Según Pedro, cada comparendo tiene un valor aproximado de 650.000 pesos, lo que suma cerca de 1.300.000 pesos entre las dos sanciones.
El campesino señaló que los dos vehículos fueron sancionados porque el grupo estaba conformado por dos familias que viajaron desde Boyacá. “Es que veníamos dos familias”, relató.
Tras el procedimiento, los productores no pudieron continuar vendiendo en ese punto. Pedro contó que al día siguiente intentó desplazarse hacia otros sectores, como el área cercana al centro comercial Multiplaza, pero las ventas fueron mínimas. “Vendí solo cinco arrobitas”, dijo. Ante la imposibilidad de transportar nuevamente toda la carga, explicó que decidió regalar parte del producto.
Dificultades de los papicultores
Durante la entrevista en Alerta Bogotá 104.4 FM, Pedro Pablo León también habló de los problemas que enfrentan actualmente los papicultores. Uno de los principales obstáculos es el manejo de precios por parte de intermediarios.
“El intermediario siempre nos tiene un poco molestos, porque igual como nosotros llegamos a las plazas de mercado con la moral de que nos compren todo el producto, y lo que hacen es machetearlo a uno y bajarle el precio hasta que lo sientan a uno y le toca a uno dejar el producto barato y devolverse uno para la finquita con lo que tenga”, afirmó.
El caso ocurrió pocos días después de la más reciente Papatón realizada en Bogotá, una jornada que buscaba impulsar la venta directa entre campesinos y consumidores. Sin embargo, esta edición no tuvo los resultados esperados y varios productores regresaron con parte de su cosecha sin vender.
La situación generó reacciones divididas en redes sociales. Mientras algunos ciudadanos expresaron respaldo a los campesinos y cuestionaron el procedimiento, otros recordaron que existen normas de tránsito y de uso del espacio público que deben cumplirse.