SOACHA

Campesinos hacen restauración titánica: Soacha queda blindada en agua

Campesinos hacen restauración titánica Soacha queda blindada en agua

"Sin páramo no hay ciudad": el ambicioso plan de Soacha y la Gobernación para blindar el Sumapaz.

(F)Julian Sánchez Perico Jr. 9.000 nuevos árboles para proteger nuestros páramos y el agua de la región

En medio de tanto trancón, cemento y noticias duras, Soacha soltó una que sí da respiro. El municipio decidió apostarle a la vida y al futuro con un pacto ambiental que pone en primera línea a los campesinos, al páramo y, sobre todo, al agua que llega a millones de hogares.

La movida no es menor: 9.000 nuevos árboles serán sembrados en zonas estratégicas del páramo Cruz Verde–Sumapaz, uno de los ecosistemas más importantes del país. La alianza se firmó entre la Alcaldía de Soacha, la Gobernación de Cundinamarca y la Región Metropolitana, con un mensaje claro: sin páramo no hay agua, y sin agua no hay ciudad que aguante.

Un pacto por el agua que nace en la montaña

El alcalde Julián Sánchez “Perico” fue directo al anunciar el acuerdo.
Firmamos un pacto ambiental para restaurar zonas estratégicas del páramo Cruz Verde–Sumapaz y proteger el agua de la región”, señaló.

La misión es clara: sembrar 9.000 árboles donde nacen las fuentes hídricas que abastecen a Soacha, Bogotá y buena parte de Cundinamarca. No es solo reforestar por reforestar, sino recuperar suelos, fortalecer la cobertura vegetal y ayudar a que el páramo siga cumpliendo su función de fábrica natural de agua.

Soacha no es solo cemento

Durante años, Soacha ha cargado con el estigma de ser solo concreto, expansión urbana y presión sobre el territorio. Este pacto busca cambiar esa narrativa y recordar que el municipio también tiene alta montaña, frailejones, nacimientos de agua y comunidades campesinas que cuidan el monte.

Seguimos demostrando que en Soacha trabajamos por un desarrollo responsable, que protege los ecosistemas y fortalece a las comunidades campesinas”, destacó el alcalde.

Y ahí está una de las claves del proyecto: no se hace sin la gente del territorio. Son los campesinos quienes lideran y acompañan la restauración, porque nadie conoce mejor el páramo que quienes han vivido ahí toda la vida.

El Sumapaz: un gigante que hay que cuidar

El páramo de Sumapaz no es cualquier cerro. Es el páramo más grande del mundo y uno de los principales reguladores hídricos del centro del país. Lo que pase allí impacta directamente a Soacha, Bogotá y municipios vecinos.

Por eso, involucrar a la Región Metropolitana en este pacto es clave. El agua no reconoce límites administrativos: lo que se siembra en Soacha beneficia a toda la región. Este enfoque regional busca que la protección ambiental no dependa solo de un municipio, sino de una visión compartida.

Campesinos blindan Soacha con restauración titánica de agua
Pacto ambiental para restaurar zonas estratégicas del páramo Cruz Verde - SumapazCrédito: (F)Julian Sánchez Perico Jr.

Más que árboles: seguridad hídrica

Sembrar árboles en el páramo no es solo un gesto simbólico. Es una estrategia concreta para blindar la seguridad hídrica a futuro. En tiempos de cambio climático, sequías y presión urbana, cada árbol cuenta para mantener la regulación del agua, evitar erosión y proteger los nacimientos.

La restauración también ayuda a mitigar riesgos ambientales, fortalecer la biodiversidad y darle continuidad a prácticas sostenibles que han mantenido vivo el ecosistema durante generaciones.

Una inversión en el futuro

Mientras se habla de alimentadores, Regiotram y grandes obras, este pacto recuerda algo básico: sin agua no hay desarrollo posible. De nada sirve crecer como ciudad si en 10 o 20 años el grifo sale seco.

Soacha entendió el mensaje y decidió meterle plata y corazón a la protección del páramo. No es una obra que se vea de inmediato, pero sí una de las más importantes para las próximas generaciones.

Una noticia que sí oxigena

En tiempos donde abundan los problemas urbanos, este acuerdo es un recordatorio de que cuidar la naturaleza también es hacer ciudad.
Soacha se puso la camiseta verde, le apostó al páramo y confió en sus campesinos como guardianes del agua.

Porque sembrar hoy en la montaña es garantizar mañana agua para nuestros hijos. Y eso, en medio del ruido diario, es una noticia que sí nos hace respirar mejor.