Las denuncias ciudadanas por altos niveles de ruido en el centro de Chiquinquirá motivaron un operativo de control ambiental liderado por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), el cual dejó al descubierto presuntas infracciones a la normativa vigente por parte de varios establecimientos comerciales del municipio.
La intervención fue encabezada por la Dirección Regional Chiquinquirá de la CAR y se desarrolló en el sector céntrico de la ciudad, una zona donde confluyen actividades comerciales, de entretenimiento y áreas residenciales, lo que ha generado reiteradas afectaciones a la tranquilidad de los habitantes.
El operativo se llevó a cabo de manera articulada con la Policía Nacional, la Inspección de Espacio Público, la Secretaría de Gobierno municipal y la Inspección de Policía. El respaldo técnico estuvo a cargo de especialistas del Laboratorio Ambiental de la CAR, quienes utilizaron equipos certificados para garantizar que las mediciones cumplieran con los estándares legales exigidos.
Durante la jornada se hicieron ocho monitoreos de emisión sonora, enfocados principalmente en establecimientos tipo discoteca y en un equipo de ordeño ubicado en zona urbana. El propósito fue verificar el cumplimiento de los límites establecidos en la Resolución 0627 de 2006, que regula los niveles máximos de ruido permitidos en el país.
Los resultados evidenciaron que solo uno de los puntos evaluados cumplió plenamente con la normativa ambiental. Cuatro superaron los niveles autorizados, dos se ubicaron en el límite máximo permitido y uno arrojó un resultado indeterminado, debido a que el ruido de fondo del entorno era superior al generado por la fuente evaluada.
Para asegurar la precisión de los datos, las mediciones se efectuaron en dos momentos distintos. En una primera fase se registró el sonido con los establecimientos en funcionamiento normal y, posteriormente, con las fuentes sonoras apagadas, con el fin de medir el ruido ambiental y determinar el impacto real de cada actividad.
¿Por qué la CAR hizo operativos de control de ruido en Chiquinquirá?
Desde la autoridad ambiental se explicó que estos procedimientos se activan como respuesta directa a las quejas formales presentadas por la comunidad. La CAR reiteró que la atención a las denuncias ciudadanas es fundamental para proteger el derecho colectivo a un ambiente sano y a la convivencia pacífica.
La Corporación confirmó que varios de los establecimientos evaluados ya cuentan con expedientes abiertos en la entidad. A partir de los nuevos hallazgos, se iniciaron indagaciones preliminares que podrían derivar en sanciones ambientales, de acuerdo con lo establecido en la legislación vigente.
Consecuencias de la contaminación auditiva en la salud y la convivencia
La CAR recordó que el ruido excesivo constituye una forma de contaminación ambiental con impactos directos sobre la salud y el bienestar de las personas.
La exposición constante a altos niveles sonoros puede afectar el descanso, generar estrés y deteriorar la convivencia entre vecinos, especialmente en zonas residenciales cercanas a establecimientos comerciales.
Al respecto, el director regional Yiber González señaló: “Desde la CAR reiteramos que el ruido excesivo también es una forma de contaminación ambiental. Nuestro compromiso es atender el llamado de la comunidad, realizar el rigor técnico pertinente y avanzar en los procesos administrativos para proteger el derecho a un ambiente sano y a la convivencia pacífica”.
Finalmente, la autoridad ambiental confirmó que continuará adelantando este tipo de operativos interinstitucionales en Chiquinquirá y otros municipios de su jurisdicción. Asimismo, hizo un llamado a los comerciantes para regular de manera responsable sus emisiones sonoras e invitó a la ciudadanía a seguir denunciando cualquier actividad que afecte su bienestar y la armonía del entorno.