Feminicida

¿Cómo identificar a un posible feminicida o acosador? Experta dio algunas señales

Hombre sujetando a una mujer del brazo

La psicóloga Carolina Morales, profesora de la Universidad Javeriana, explicó cuáles son las conductas que pueden convertirse en señales de alerta.

Magnific Señales de un posible agresor de mujeres.

El feminicidio de Rosa Mayerly Olaya en Soacha, continúa generando reacciones mientras avanza el proceso judicial contra el presunto responsable, Óscar Giovanni Marulanda, quien fue enviado a un centro carcelario con medida de aseguramiento.

De acuerdo con la investigación, el hombre habría acosado a la víctima durante un tiempo y, tras no aceptar su rechazo, la atacó con un arma cortopunzante cuando ella se encontraba trabajando.

Tras este caso, Alerta Bogotá 104.4 FM consultó a la psicóloga Carolina Morales Arias, profesora de la Facultad de Psicología de la Universidad Javeriana, para explicar cuáles son las conductas que pueden convertirse en señales de alerta frente a un acosador y por qué algunas de ellas pueden escalar hacia hechos de violencia contra las mujeres.

Durante la entrevista, la especialista insistió en que estos casos no pueden analizarse únicamente desde el comportamiento individual del agresor, sino que también intervienen factores sociales, culturales e institucionales que influyen en la forma como se entienden y enfrentan las situaciones de acoso.

El acoso no parte del afecto, sino del control, explica la psicóloga

Al referirse al caso ocurrido en Soacha, Morales señaló que uno de los aspectos que llama la atención es que la víctima no mantenía una relación sentimental con el presunto agresor. Sin embargo, explicó que este tipo de conductas también puede presentarse dentro de relaciones de pareja.

La psicóloga indicó que uno de los elementos que suele repetirse en estos casos es la idea de que algunas personas consideran que una mujer debe corresponder al interés que manifiestan hacia ella. Según explicó, cuando reciben una respuesta negativa, continúan insistiendo porque interpretan el rechazo como una señal para seguir buscándola.

"Las situaciones de acoso no están vinculadas o no están iniciadas por una relación de afecto, atracción o cariño, sino por una relación de poder. Las situaciones de acoso, de persecución y de control no están mediadas por el amor, sino por el control y la posesión", afirmó.

La docente agregó que ese comportamiento también está relacionado con creencias presentes en distintos contextos sociales, donde todavía se interpreta que cuando una mujer rechaza una propuesta, en realidad espera que la otra persona continúe insistiendo.

Las señales que no deberían pasarse por alto

Morales explicó que uno de los principales aprendizajes que deja el caso de Rosa Mayerly Olaya es la importancia de tomar en serio cualquier conducta de persecución o acoso.

La experta señaló que muchas personas creen que esas situaciones desaparecerán con el tiempo, pero advirtió que no siempre ocurre así. En ese sentido, recomendó diferenciar las manifestaciones de afecto de aquellas conductas que buscan ejercer control sobre la otra persona.

Como ejemplo, mencionó prácticas que hoy son comunes en algunas relaciones, como compartir permanentemente la ubicación por WhatsApp. Según indicó, es necesario preguntarse si esas acciones responden a una decisión libre o si hacen parte de una dinámica de vigilancia.

"Control y afecto, control y amor, no necesariamente están en la misma línea. Las prácticas de control son prácticas de acoso que eventualmente llevan a generar situaciones de violencia y, en muchos casos, situaciones de feminicidio", manifestó.

La profesora también explicó que la idea de considerar a la pareja como una posesión puede terminar en comportamientos cada vez más restrictivos, como controlar con quién habla, dónde está o qué hace la otra persona.

La prevención también pasa por la educación en casa

Otro de los temas abordados durante la entrevista fue el papel que cumplen las familias y la educación en la prevención de la violencia basada en género.

Morales sostuvo que tradicionalmente los mensajes se han dirigido a enseñarles a las mujeres cómo identificar situaciones de riesgo, pero señaló que también es necesario trabajar con los hombres desde la infancia para cuestionar ideas relacionadas con el control y la posesión dentro de las relaciones.

En ese sentido, invitó a revisar creencias asociadas al llamado amor romántico y a cuestionar expresiones que presentan el control como una muestra de afecto.

Además, afirmó que el entorno social también influye cuando normaliza determinadas conductas. Según explicó, algunos comportamientos de persecución son vistos por otras personas como muestras de insistencia o interés.

Es importante buscar ayuda y activar rutas de atención

La psicóloga recomendó que las personas que se sientan acosadas o en riesgo no enfrenten la situación en silencio y busquen apoyo tanto en sus familiares como en sus entornos laborales o académicos.

"Hay que tomarse el tema de la protección muy en serio. Cuando una persona se sienta en riesgo, no debe guardárselo para ella sola. Contar lo que está pasando ayuda a identificar formas de protección en los distintos espacios donde se desarrolla su vida", señaló.

La especialista recordó que las mujeres pueden comunicarse con la Línea 155 para recibir orientación sobre las rutas de atención, además de acudir a las comisarías de familia, al sistema de salud y a entidades que ofrecen acompañamiento psicológico y jurídico. También indicó que, cuando una persona informa al sistema de salud que está siendo víctima de violencia, las instituciones tienen la obligación de activar los protocolos de protección y de orientar el proceso de denuncia.

* Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de Alerta.