La información personal mueve hoy una enorme cantidad de negocios digitales. Números de celular, correos electrónicos, direcciones, nombres completos y hasta datos financieros circulan constantemente entre plataformas, empresas y servicios tecnológicos.
En Bogotá, ese panorama empezó a generar preocupación por cuenta de denuncias relacionadas con la venta ilegal de bases de datos de ciudadanos, una situación que podría estar detrás de muchas llamadas sospechosas, mensajes desconocidos y posibles casos de extorsión o fraude que afectan diariamente a miles de personas.
La facilidad con la que delincuentes o intermediarios acceden a información privada se convirtió en un tema de seguridad que cada vez genera más alertas. Precisamente sobre ese fenómeno habló el concejal de Bogotá Julián Espinosa, quien reveló una grabación donde, al parecer, se evidencia con se trata la información de miles de personas en la capital.
¿Cómo se comercializarían las bases de datos?
A través de sus redes sociales, el concejal publicó un video acompañado de una advertencia dirigida a los ciudadanos. Allí aseguró que quienes reciben llamadas o mensajes desde números desconocidos podrían estar siendo víctimas de redes que comercializan información personal en Bogotá.
La denuncia fue presentada durante un debate de control político sobre seguridad realizado en el Concejo de Bogotá, donde el cabildante pidió al alcalde Carlos Fernando Galán investigar con urgencia este tipo de prácticas.
En la grabación revelada por Espinosa se escucha una conversación en la que una persona ofrece distintas bases de datos con información detallada de ciudadanos y empresas.
El supuesto vendedor explica que cuenta con una base “empresarial” de aproximadamente 24.850 registros, la cual incluye números telefónicos, nombres, razón social de empresas, direcciones y correos electrónicos. Según menciona en el video, esa información tendría un costo de “100 barras”, mientras insiste en que se trata de una base “completita” y actualizada.
“A los pensionados se les puede vender lo que sea”
Durante la conversación, el comprador pregunta si existen bases de datos relacionadas con entidades públicas o con personas pensionadas. Frente a eso, el hombre responde que tiene una base de “pensionados de Colombia” con cerca de 18.800 registros, la cual ofrece por 200 mil pesos. Según explica, esa sería una de las bases más completas y apetecidas por quienes adquieren este tipo de información.
El video también deja escuchar frases que generaron fuerte preocupación por el tipo de uso que podrían darle a esos datos. En uno de los apartes, el vendedor asegura que a los pensionados “se les puede vender lo que sea”, mientras recalca que esa base es una de las que más comercializa.
Además, menciona que la información puede enviarse fácilmente por correo electrónico o incluso por WhatsApp, mostrando la aparente facilidad con la que se estaría moviendo este negocio ilegal.
Millones de contactos comercializados a diario
Otro de los puntos que llamó la atención en la denuncia es que el supuesto comerciante asegura tener información relacionada con usuarios de diferentes operadores y empresas del país. En la conversación menciona bases vinculadas con Comcel, Movistar, Tigo, ETB, Capitel y Empresas Públicas de Medellín, además de registros de personas naturales que, según afirma, superarían el millón de contactos.
El hombre también explica que algunos de sus compradores adquieren las bases de manera constante porque obtienen ganancias utilizando esa información. Según dice en el video, hay clientes que “le han ganado plata a eso”, mientras insiste en que los datos son reales y funcionales. Incluso asegura que muchas personas llegan al lugar buscando este tipo de registros para diferentes actividades relacionadas con ventas, publicidad y otros usos.
Bases de datos servirían para extorsiones y fraudes
Uno de los apartes más delicados de la grabación aparece cuando el vendedor menciona que algunas personas utilizan la información para hacer “raspados”, es decir, la revisión de tarjetas, cuentas y datos financieros de ciudadanos utilizando información personal obtenida a través de estas bases de datos.
La denuncia encendió las alarmas sobre los posibles delitos que podrían cometerse utilizando esta información privada. Entre los riesgos aparecen extorsiones, estafas telefónicas, fraudes digitales y otros mecanismos usados por organizaciones criminales para contactar víctimas. Por esa razón, el cabildante pidió acelerar investigaciones para establecer quiénes estarían detrás de la comercialización de estos datos en Bogotá.