Estafas por llamada

Estafas telefónicas en Bogotá: palabras que no debe decir al contestar

Estafas telefónicas en Bogotá palabras que no debe decir al contestar

Alerta indicativo 811: si recibe una llamada con este prefijo satelital, no conteste. Podría ser el inicio de una estafa internacional.

Colprensa/ Freepik Estafas telefónicas

Contestar el celular con un confiado “Sí, aló” puede parecer inofensivo, pero hoy es la puerta de entrada para múltiples estafas telefónicas . En la capital, y en todo el país, los ciberdelincuentes están aprovechando técnicas cada vez más sofisticadas para suplantar identidades, autorizar transacciones y construir contratos falsos usando, literalmente, la voz de la víctima.

La divulgadora tecnológica Andrea Cardona, de Una vuelta al sol, explica que grabar simples respuestas como “”, “acepto” o “confirmo” les da a los delincuentes material suficiente para armar audios creíbles y presentarlos como si fueran autorizaciones legítimas. Según señala, “el simple hecho de pronunciar ‘sí’, ‘acepto’ o ‘confirmo’ les da el material justo para suplantar al usuario ante entidades financieras o plataformas de servicios”. Esa manipulación de frases cortas, extraídas de llamadas no solicitadas, se convierte en prueba ficticia para avalar movimientos o para presionar a la víctima después.

Más allá de la tecnología, el truco se sostiene en un factor humano: la costumbre. La mayoría responde sin pensar, entrega una confirmación automática y no repara en que, del otro lado, pueden estar grabando con un fin fraudulento. Aquí el hábito vale oro, para bien o para mal.

Palabras que no debe decir: sí, acepto y confirmo

Para reducir riesgos, la primera medida es lingüística: evite palabras de confirmación. En particular, no diga “sí”, “acepto” ni “confirmo” cuando conteste números desconocidos. No es sobre reaccionar con miedo, es sobre cortar la posibilidad de que editen su voz, recorten su respuesta y la usen como “autorización” en un contexto distinto.

En su lugar, use saludos y preguntas neutras: un “Buenas tardes”, un “¿Con quién hablo?” o un “¿De qué entidad llaman?”. Estas fórmulas le permiten orientar la llamada sin entregar frases que puedan montarse como aprobación. Si la persona al otro lado se incomoda porque usted no responde “sí”, es una señal de alerta.

Recuerde: ninguna entidad seria le pedirá confirmar transacciones, códigos de verificación, números de tarjetas o claves por una llamada que usted no esperaba. Si le urgen, cuelgue y comuníquese por los canales oficiales.

https://www.instagram.com/reels/DUG3ejuleO1/

Indicativo 811: por qué no debe contestar llamadas satelitales sospechosas

Otro punto que genera dudas entre usuarios en Bogotá es el indicativo 811. Cuando en la pantalla aparece un número que inicia con este prefijo, lo más prudente es no contestar. Se trata de llamadas satelitales que pueden originarse en lugares de difícil rastreo y que, en ciertos casos, han derivado en cobros automáticos o en el intento de enganchar a la persona en una estafa más elaborada.

La recomendación es simple: si no espera una llamada internacional o satelital, deje que suene. Si insiste, bloquee el número. Aceptar la comunicación puede abrir la puerta a cargos no deseados en su factura o a un guion de ingeniería social diseñado para obtener datos y llevarlo a actuar con afán. Cuando el número luce raro, está bien ser desconfiado.

Cómo protegerse de estafas telefónicas sin caer en el pánico

La prevención no es paranoia; es método. Estas pautas le ayudan a reducir la superficie de ataque sin complicarse:

  • Conteste con neutralidad. Use fórmulas como “Buenas”, “¿Quién habla?” o “¿Cuál es el motivo de la llamada?”. Evite palabras de aceptación y compromisos verbales si no reconoce al interlocutor.
  • Verifique por su cuenta. Si dicen llamar de su banco, su operador o una entidad pública, cuelgue y marque usted los teléfonos oficiales. No use los números que le dictan ni los enlaces que le envían.
  • No entregue códigos ni contraseñas. Los delincuentes pueden pedir “códigos de verificación”, OTP o datos de tarjeta. Ninguna institución seria los solicita por teléfono en una llamada no iniciada por usted.
  • Desconfíe de la urgencia. La presión (“último aviso”, “bloqueo inmediato”, “oferta que vence ya”) busca que usted no piense. Si hay prisa, probablemente es un truco.
  • Bloquee y reporte. Use las funciones de bloqueo del celular y reporte los números sospechosos a su operador. Si hubo pérdida de dinero o datos, denuncie.
  • Actualice y use herramientas. Mantenga el sistema del teléfono al día, active el buzón de voz si prefiere no contestar y considere apps de identificación de llamadas confiables.

Qué hacer si ya contestó o dijo “sí” por costumbre

Si por reflejo dijo “” o respondió con una palabra de confirmación, no entre en pánico. Cuelgue si detecta señales extrañas, monitoree sus cuentas y comuníquese con su entidad financiera para alertar un posible intento de suplantación. Cambie contraseñas de ser necesario y active doble factor de autenticación donde aplique. Anote fecha, hora y número; esa información sirve si necesita escalar una denuncia.

Y una idea práctica: escriba una nota visible cerca del teléfono o configure un recordatorio que diga “Contestar con neutralidad”. Repetir esa pauta unos días ayuda a convertirla en hábito.

Mensaje final: mejor desconfiado que estafado

La línea entre una charla casual y un fraude puede ser una sola palabra. En un entorno donde los delincuentes perfeccionan sus métodos a gran velocidad, la clave es responder con calma, sin entregar confirmaciones, y validar siempre por canales oficiales. No se trata de vivir con miedo, sino de aplicar sentido común y un par de reflejos nuevos. Si el número es extraño, si el indicativo 811 aparece en pantalla o si le piden datos que no corresponde entregar, déjelo pasar. Es mejor que lo tilden de desconfiado a que lo terminen estafando.