Delincuentes

Galán sube la pelea: los choros ya no tendrían puerta giratoria

Galán sube la pelea los choros ya no tendrían puerta giratoria

Leyes con "dientes": el pedido de Galán al Congreso para que la tecnología y la justicia logren capturas y sanciones reales en 2026.

Colprensa/CarlosFGalan Galán tras reunirse con el Congreso

En Bogotá la seguridad dejó de ser solo discurso y pasó a otro nivel. El alcalde Carlos Fernando Galán decidió dar la pelea donde duele y armó frente común con el Congreso para cerrarles el paso a los delincuentes que hoy entran por una puerta y salen por la otra. El mensaje fue claro: capturar para que no queden libres a las pocas horas.

La cita fue a manteles, pero con tono firme. Galán se reunió con congresistas actuales y electos, varios con peso político en la capital, para poner sobre la mesa lo que desde el Distrito vienen viendo hace rato: a la Policía y a la justicia les faltan herramientas reales para frenar al crimen organizado.

“Esto no se arregla con carreta”

Según contó el propio alcalde, el encuentro sirvió para hablar sin rodeos de lo que está fallando. “Les compartimos las dificultades que hemos identificado desde Bogotá para combatir el crimen organizado y garantizarles seguridad a los ciudadanos”, explicó Galán, dejando claro que el problema no es solo operativo, sino legal.

Aunque hubo críticas y diferencias —porque las hubo—, el balance fue positivo. “Percibimos una actitud constructiva y propositiva para pensar cómo, desde el Congreso y en llave con la Alcaldía, podemos construir reformas que nos den más y mejores herramientas”, señaló.

El problema: capturan, pero no sancionan

Uno de los puntos más duros de la conversación fue la famosa impunidad. Galán fue directo al explicar que hoy muchos delitos, sobre todo los llamados “menores”, ni siquiera llegan a una sanción efectiva.

No es culpa de un juez, no es culpa de un fiscal ni de la Policía. Es un sistema que no tiene las herramientas para actuar”, afirmó. Y puso un ejemplo que cualquier bogotano entiende: el hurto de celulares y el robo a personas.

Según el alcalde, la mayoría de esos casos no se procesan, lo que permite que el delincuente vaya armando una carrera criminal: empieza con un robo sin violencia y termina, años después, en delitos graves. “Después todos nos preguntamos qué pasó, cómo alguien capturado 4, 5 o 10 veces terminó cometiendo un crimen grave”, dijo.

La meta: leyes con dientes

En la reunión quedó un consenso básico: así no se puede seguir. Galán insistió en que hay que revisar la normatividad para que quien comete un delito sí tenga una sanción efectiva.

No podemos seguir permitiendo que muchos delitos no sean judicializados y queden en la impunidad, porque eso es lo que alimenta la delincuencia”, sostuvo. El qué sanción aplicar será tema de debate, pero el acuerdo es que el sistema tiene que cambiar.

Otro punto clave fue el uso de herramientas tecnológicas para la lucha contra el crimen, un frente donde también se necesitan ajustes legales urgentes.

Seguridad sin color político

Más allá de las diferencias ideológicas, el alcalde destacó que la seguridad fue entendida como lo que es: un problema de ciudad y de país, no de partidos.

Esto no es solo un tema de la Alcaldía. Aquí juegan un rol clave los congresistas, que son los que pueden construir un nuevo andamiaje legal”, explicó Galán, quien aseguró que lo que se dio fue el primer paso para armar un equipo amplio y diverso, pero comprometido con resultados.

El mensaje para los bogotanos

La apuesta es clara: que capturar a un delincuente deje de ser un saludo y despedida. Que las anotaciones no se queden en el papel y que la justicia pueda actuar antes de que el delito escale.

Galán cerró con una idea que resume el espíritu del encuentro: la batalla contra el crimen no se gana con discursos, sino con reglas claras, leyes firmes y trabajo en equipo.

En otras palabras, la pelea subió de nivel. Y si las reformas avanzan, los choros ya no la tendrían tan fácil en Bogotá.