Accidente laboral

Joven a la que dejaron sin zapatos en su trabajo también habría padecido acoso laboral tras accidente en evento de la empresa

La joven que apareció descalza diciendo que le habrían quitado sus zapatos de dotación en el trabajo cuenta los antecedentes del episodio y qué ha ocurrido después.

Un video que se hizo viral en redes sociales mostró el caso de María Alejandra Rojas, una joven que apareció caminando descalza después de terminar su jornada laboral. Según ella, en el establecimiento donde trabajaba le exigieron entregar los zapatos que hasta ese momento consideraba parte de la dotación recibida para cumplir con sus funciones.

Rojas habló con Alerta Bogotá y entregó una cronología de los hechos que, según explicó, comenzaron semanas antes del episodio ocurrido el 10 de septiembre. La joven aseguró que su situación laboral ha pasado por dificultades relacionadas con un accidente que sufrió durante una actividad de trabajo y por posteriores incapacidades médicas.

El ingreso al trabajo, incapacidades y la entrega de los zapatos

María Alejandra Rojas contó que firmó su contrato el 19 de agosto para desempeñarse como cajera de una famosa tienda de moda. Según explicó, revisó las condiciones relacionadas con la vestimenta y, debido a que venía de Ibagué, Tolima, solicitó autorización para utilizar temporalmente unos tacones mientras se gestionaba la entrega de los zapatos correspondientes.

La joven aseguró que recibió autorización para hacerlo y que le indicaron que debía presentarse vestida de negro. El 21 de agosto, según su relato, fue presentada en la tienda y recibió los zapatos dentro de una bolsa de dotación. A partir de ese momento comenzó a utilizarlos durante su jornada laboral.

Un día después ocurrió otro episodio: fue citada a una reunión a las 7:00 de la mañana en el Parque El Country, cerca de Unicentro. Ese día, durante una actividad recreativa en la que participó como portera en un partido de fútbol, sufrió una lesión en una mano. Según relató, inicialmente recibió atención en enfermería y le recomendaron solicitar la ARL a su jefe inmediato. La joven afirmó que encontró dificultades para realizar ese trámite y que posteriormente tuvo que acudir a urgencias.

Rojas contó que finalmente recibió atención médica, le realizaron radiografías y le dieron cuatro días de incapacidad. Días después, al continuar con dolor en la mano, volvió a consultar y aseguró que tuvo dificultades para ser atendida bajo la condición de accidente laboral.

Posteriormente, logró que se gestionara la ARL y fue remitida a la Clínica La Colina. Allí, según explicó, un ortopedista encontró una lesión en el nervio y los tendones de la mano y le ordenó un nuevo periodo de incapacidad.

Mientras permanecía incapacitada, la mujer recibió comentarios de compañeros relacionados con su situación laboral. Aseguró que existieron cuestionamientos sobre su forma de vestir y que el ambiente se deterioró después de los inconvenientes que había tenido para recibir atención por el accidente.

La joven explicó que regresó a consulta médica el primero de septiembre porque continuaba con problemas en la mano. En esa oportunidad, según su relato, le retiraron el vendaje, le ordenaron un TAC ante la sospecha de una fractura de escafoides y la remitieron a psicología debido a la afectación emocional que estaba experimentando. Su incapacidad fue ampliada, completando 16 días.

Rojas también contó que durante ese periodo se presentaron dificultades relacionadas con el lugar donde estaba viviendo. Según explicó, la habitación que arrendaba pertenecía a la tía de una amiga de su jefa y allí haber escuchado conversaciones en las que la calificaban de descarada por estar incapacitada.

Ante ese contexto, relató que su padre le recomendó grabar lo que ocurriera cuando regresara a trabajar para contar con un registro de las situaciones que pudieran presentarse.

La exigencia de devolver los zapatos que terminó con la joven descalza

El episodio que posteriormente llegó a las redes sociales ocurrió el 10 de septiembre. Rojas aseguró que ese día regresó a trabajar después de su incapacidad, en un turno que comenzaba a las 3:00 de la tarde y terminaba a las 9:00 de la noche.

La joven afirmó que llegó vestida de negro y utilizando los zapatos que había recibido semanas antes. Durante la jornada realizó labores de apoyo como asesora de prendas y, en determinado momento, recibió una instrucción relacionada con los zapatos. Según contó, inicialmente le habían informado que se trataba de zapatos de dotación, pero durante la jornada la asistente administrativa le manifestó que en realidad eran prestados y que debía devolverlos.

Rojas relató que posteriormente una encargada se acercó y le exigió entregar el calzado. La joven recordó la frase que, según su versión, recibió en ese momento: "No me importa cómo te tengas que ir, yo necesito mis zapatos". Al finalizar el turno, a las 9:00 de la noche, Rojas aseguró que la instrucción se mantuvo y que no podía retirarse sin entregar los zapatos.

"Me dio mucho miedo, me paralicé y me quité los zapatos para entregárselos a la persona que me esperaba en la salida", relató durante la entrevista con Alerta Bogotá.

La joven también contó que preguntó por qué debía abandonar el lugar descalza y aseguró que recibió como respuesta: "Tú te mereces esto por estar enviando correítos". Fue entonces cuando decidió grabar el video que posteriormente publicó en redes sociales.

Después de entregar los zapatos, María Alejandra Rojas aseguró que tuvo que caminar descalza por el centro comercial: "Fue un acto humillante. Tuve que caminar por el piso frío desde la tienda Sara hasta la salida de Unicentro", relató.

La joven contó que al llegar a la zona de taxis sintió vergüenza por estar descalza y le pidió a una mujer que estaba en la fila que le permitiera subir al vehículo. Finalmente pudo tomar un taxi y llegar a su vivienda. Al llegar, llamó a sus padres y luego envió el video a personas de la empresa. Rojas aseguró que después de intentar comunicarse con la compañía encontró que había sido bloqueada y retirada de un grupo de WhatsApp relacionado con su trabajo. Fue ahí que decidió publicar el video en TikTok.

"Nunca pensé que se fuera a hacer tan viral. No lo hice por fama ni dinero", comentó.

Rojas concluyó afirmando que continúa siendo empleada de la tienda y que para ese momento tenía una incapacidad de 10 días relacionada con trauma psicológico. Sin embargo, también pidió que la gente evite emprenderla contra la encargada que le exigió devolver el calzado: "Le pido a la comunidad que no envíen mensajes de amenazas a la encargada; dejemos que la justicia de nuestro país se haga cargo", manifestó.