CONCEJO DE BOGOTA

Menú de reyes: denuncian refrigerios de $92.000 en la Alcaldía de Bogotá

Menú de reyes denuncian refrigerios de $92.000 en la Alcaldía de Bogotá

"¿Austeridad?": Concejal Julián Espinosa destapa contrato millonario para "comer sabroso" en el Distrito.

(X) julespinosadice Concejal de Bogotá

La denuncia cayó pesada y no pasó de largo. Mientras a la gente se le repite que hay que apretarse el cinturón y que el Distrito debe dar ejemplo de austeridad, el concejal Julián Espinosa destapó lo que, para muchos, suena a burla: refrigerios de hasta $92.000 y almuerzos que rozan los $151.000 en la Secretaría General de la Alcaldía de Bogotá.

El asunto no es solo el costo. Es el contraste. Porque al mismo tiempo que se planifican menús “de nivel internacional” para directivos, miles de niños en colegios públicos siguen recibiendo comidas básicas a través del PAE, que para muchos es su principal alimento del día.

Alcaldía de Bogotá denuncian refrigerios de $92.000
Alcaldía de Bogotá denuncian refrigerios de $92.000Crédito: Colprensa

Un contrato millonario que prende la polémica

Según la denuncia, la Secretaría General tiene en marcha una licitación por más de $4.500 millones para contratar un operador logístico encargado de alimentación y eventos. Los valores detallados son los que encendieron la indignación.

Siguen las licitaciones millonarias para comer sabroso en la Alcaldía”, dijo Espinosa, quien pidió públicamente que el contrato no se adjudique mientras no se revise.

Dentro del listado aparecen refrigerios desde $25.000 hasta $65.000, desayunos entre $40.000 y $92.000, almuerzos desde $66.000 hasta $151.000 y hasta botellas de agua a $10.000. Un detalle que, para muchos ciudadanos, resulta difícil de digerir.

El golpe al bolsillo… y a la conciencia

El punto más sensible es la comparación con la alimentación escolar. Espinosa fue directo: “Cómo comen los niños del PAE en Bogotá versus cómo comen los directivos de la Alcaldía”, planteó.

Mientras el refrigerio que se proyecta para eventos oficiales incluiría bebida caliente, 200 gramos de proteína y 120 gramos de carbohidratos, los estudiantes reciben pan, jugo, gelatina de pata o medio vaso de avena, cuando no fruta y huevo, “si bien les va”.

La diferencia no es solo nutricional. Es simbólica. En una ciudad donde miles de familias sobreviven con el mínimo, un refrigerio de $92.000 suena a menú de reyes.

Almuerzos de lujo y decoración con factura alta

La cosa no para en la comida. El contrato también contempla decoración de eventos con valores que llegan hasta $5.500.000 por jornada, además de menaje y logística especializada.

Uno diría: cómo hablan de austeridad cuando están planeando este tipo de gastos”, cuestionó el concejal, al señalar que ese dinero podría reforzar programas sociales prioritarios.

En palabras simples, mientras al ciudadano se le pide cuidar cada peso, el Distrito estaría cocinando con ingredientes de lujo.

“Que den ejemplo”, el llamado al Distrito

Espinosa fue claro en su exigencia. “Espero que este contrato no se adjudique”, reiteró, señalando que el mensaje que se enviaría sería equivocado, sobre todo cuando hay debates abiertos sobre cómo mejorar la calidad del PAE.

Si así comen los directivos, lo mínimo es que los niños de Bogotá coman mejor”, insistió, cuestionando las prioridades del gasto público.

La pregunta que queda servida

La polémica deja una discusión abierta y difícil de esquivar: ¿es coherente hablar de austeridad con aguas a $10.000, refrigerios de $92.000 y decoraciones multimillonarias, mientras se pide sacrificio a la ciudadanía?

Espinosa lo resumió así: “Esto no es solo un chicharrón, es un insulto para quienes se sudan el mínimo”. Ahora la pelota queda en la cancha de la administración distrital, que deberá explicar si este menú de lujo representa realmente a una ciudad que pide ajustes y solidaridad.