El presidente del sindicato Osenco, Jason Meza, explicó en Alerta Bogotá 104.4 FM las razones detrás de la congestión que se presenta en las zonas de control migratorio del Aeropuerto El Dorado, donde los usuarios han reportado demoras prolongadas en los filtros de salida y entrada internacional. Según su explicación, lo que muchos viajeros han llamado plan tortuga corresponde, en realidad, a una operación reglamento, un mecanismo mediante el cual los oficiales cumplen de manera estricta el procedimiento establecido en la guía de control migratorio.
Meza señaló que, en condiciones normales, el bajo número de funcionarios, sumado a equipos de trabajo limitados, lleva a que los oficiales aceleren el proceso para evitar filas de varias horas. Sin embargo, debido a los incumplimientos que el sindicato atribuye al Gobierno Nacional, decidieron aplicar la guía en su forma más detallada. Esto implica realizar cada paso con el tiempo y verificación estipulados, lo que incrementa el impacto en las filas.
Plan tortuga en Bogotá: motivos de la protesta y acuerdos pendientes
El vocero explicó que esta situación no surge de manera repentina. Se remonta a octubre de 2023, cuando los trabajadores iniciaron una protesta durante la COP16, alegando bajos salarios, condiciones laborales insuficientes y necesidad de ampliación de planta. A finales de 2024, el sindicato firmó un acuerdo con el Gobierno que contemplaba la creación de más de 540 cargos, una bonificación económica, y un estudio de reingeniería para nivelación salarial.
Según Meza, el acuerdo establecía contratar dicho estudio en el primer trimestre de 2025 para implementarlo en enero de 2026. No obstante, afirmó que, a febrero de 2026, el estudio no existe y que los expertos contratados no habrían avanzado en el rediseño de la entidad. En cuanto a la bonificación migratoria, indicó que solo fue pagada en diciembre de 2025 debido, según él, a errores administrativos.
El sindicato también denuncia un déficit fiscal interno y cuestiona decisiones relacionadas con asignación de contratos. Asegura que estas preocupaciones han sido notificadas al Presidente, al Canciller, al Ministerio de Trabajo, a las autoridades de control y a las aerolíneas. Sin embargo, sostienen que no han recibido una respuesta formal.
Migración Colombia: afectación al servicio y advertencias para los viajeros
Frente al impacto en los usuarios, Meza pidió solidaridad, argumentando que los funcionarios llevan más de una década trabajando en condiciones complejas. Indicó que, aunque la operación reglamento genera mayores tiempos de espera, el propósito no es perjudicar a los viajeros sino visibilizar la situación interna de la entidad. Añadió que, en este momento, los retrasos son manejados de manera escalonada, pero si no se logra un acuerdo, podrían presentarse afectaciones mayores que comprometan incluso vuelos internacionales.
El sindicato advierte que, cuando un avión no logra completar a tiempo el proceso de desembarque y reembarque por retrasos en control migratorio, el efecto se extiende a otras terminales del mundo, generando un impacto en cadena. Según el vocero, esto subraya la necesidad de que el Gobierno atienda las solicitudes de los trabajadores.
Ante esta coyuntura, Meza recomendó a los usuarios llegar al aeropuerto con al menos cuatro horas de anticipación, especialmente en vuelos internacionales. Explicó que, aunque el sindicato busca mantener la protesta sin generar colapso, la densidad de pasajeros y la limitada capacidad operativa pueden generar demoras prolongadas.
Afectación laboral y demandas internas del gremio
En la entrevista, Meza mencionó que los oficiales de migración están expuestos a jornadas extensas, episodios de tensión con pasajeros y altos niveles de flujo en salas cerradas. Recordó un caso ocurrido en 2024 en el que un funcionario terminó envuelto en un altercado con un pasajero, lo que derivó en una sanción disciplinaria. Indicó que este episodio evidencia las condiciones de estrés y la falta de apoyo institucional.
El sindicato insiste en que su reclamo no pretende interferir con la operación aérea, sino obtener una interlocución directa con el Gobierno. Considera que los beneficios que buscan —como nivelación salarial y ampliación de planta— repercutirían positivamente en la calidad del servicio para los viajeros.