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Paro Universitario en La Nacho: protestas van por más de dos semanas

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¿Peligra el semestre? Estudiantes condicionan el regreso a clases al avance de la Mesa Constituyente.

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La Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá, completa más de dos semanas en paro académico, una decisión adoptada por la Asamblea Triestamentaria después de que el Consejo Superior Universitario restableciera en el cargo al rector José Ismael Peña, en cumplimiento de un fallo judicial. La medida se extenderá hasta el 20 de marzo, según lo aprobado por los diferentes estamentos que participaron en la sesión del 24 de febrero. Durante este periodo, se estableció que habrá actividades internas destinadas a preparar propuestas para discutir la estructura académica y administrativa de la institución.

En diálogo con Alerta Bogotá 104.4 FM, diferentes voceros del movimiento estudiantil explicaron que la decisión obedece a lo que consideran un desacuerdo frente al proceso de designación del rector. Señalaron que la comunidad mantendrá la suspensión de clases mientras se consolida una agenda colectiva que permita revisar aspectos relacionados con la gobernanza universitaria.

Protestas van por más de dos semanas

La continuidad del paro se articula con la creación de una mesa constituyente universitaria, espacio que deberá sesionar de forma permanente mientras dure la suspensión. Su responsabilidad será construir un documento con lineamientos de participación interna, criterios sobre vida académica y propuestas para avanzar en la reforma del estatuto general de la universidad. El documento final se entregará al Consejo Superior Universitario para su análisis durante marzo.

Los estudiantes han insistido en que el paro no se limita al cierre de aulas. Se desarrollan reuniones por facultades, espacios de deliberación y actividades que buscan recoger insumos para el proceso constituyente. Las voces consultadas señalaron que, durante estas semanas, se ha fortalecido la coordinación entre distintos grupos universitarios, lo que ha permitido consolidar una agenda unificada que prioriza la discusión sobre el modelo de gobierno.

Algunos sectores también han expresado inquietudes sobre la continuidad del semestre. Ante esto, los representantes estudiantiles afirmaron que cualquier retorno a la normalidad dependerá del avance de la mesa constituyente y del cumplimiento de los compromisos adquiridos por la administración. La comunidad académica ha solicitado, además, que no se adopten medidas disciplinarias mientras dure el paro y que se garantice el derecho a la protesta sin afectar a estudiantes o trabajadores.

Universidad Nacional en crisis interna

El origen del paro está relacionado con el fallo judicial que ordenó restituir a José Ismael Peña como rector. Después de la decisión judicial, el Consejo Superior Universitario realizó una sesión extraordinaria en la que formalizó su posesión. Esto generó nuevas tensiones dentro del campus, con debates sobre la autonomía institucional y la validez del proceso de designación.

En respuesta, los estamentos reunidos decidieron desconocer la autoridad del rector durante el periodo de paro y depositar la conducción del proceso interno en la mesa constituyente. Este órgano se encargará de revisar temas estructurales como la representación de los distintos estamentos y la forma en que se toman decisiones sobre la dirección académica y administrativa de la institución.

Además del debate sobre la rectoría, la comunidad universitaria ha puesto sobre la mesa otras problemáticas estructurales. Algunas facultades han reportado dificultades de infraestructura, necesidades de ampliación de planta docente y cuestionamientos sobre el uso de recursos destinados a proyectos académicos. Estos temas serán incorporados a las discusiones de la mesa constituyente para plantear soluciones en el mediano plazo.

De manera paralela, se han propuesto espacios de diálogo entre estudiantes, docentes y personal administrativo con el fin de mantener una comunicación constante durante el paro. Los representantes del movimiento han señalado que esta etapa será clave para evaluar alternativas que permitan equilibrar las exigencias académicas con los procesos de construcción colectiva.

Hacia las próximas semanas, el trabajo estará concentrado en avanzar en el documento que se presentará al Consejo Superior y en revisar las condiciones para un eventual retorno a clases a partir del 20 de marzo. El paro, por ahora, sigue en firme y las protestas continúan dentro del campus y en las zonas aledañas, mientras la comunidad universitaria espera avances concretos en los compromisos institucionales.