Secretaría de Integración Social

Activan servicio subterráneo en el Centro: ahora salen oliendo rico y con ropa limpia

Activan servicio subterráneo en el Centro ahora salen oliendo rico y con ropa limpia

Bogotá transforma el centro: el nuevo centro de autocuidado atiende a 300 personas diarias para alejarlas de la violencia y el consumo

(X)integracionbta Tercer Milenio

En pleno corazón del Centro, donde por años solo hubo ruido, cemento y una que otra mirada esquiva, hoy hay un espacio que huele a jabón, dignidad y segundas oportunidades. La Alcaldía de Bogotá encendió oficialmente el Polo de Inclusión del Parque Tercer Milenio, un servicio subterráneo que está devolviendo humanidad —y hasta estilo— a cientos de habitantes de calle.

Y esto no es discurso. El secretario de Integración Social, Roberto Angulo, y el alcalde Carlos Fernando Galán bajaron hasta el subterráneo para mostrar que, debajo del parque, también se puede construir ciudad.

Un subterráneo que no esconde: rescata

Mientras algunos todavía creen que los habitantes de calle deben desaparecer del paisaje urbano, la administración distrital decidió hacer lo contrario: acercarse. Por eso, este espacio ofrece algo que para muchos es rutina, pero para ellos es lujo: baño, lavandería, peluquería, ropa limpia y una charla que puede cambiar el rumbo de su vida.

Según Angulo, esta apuesta busca contrarrestar realidades crudas como las del vecino barrio San Bernardo, donde —como él mismo lo recordó— han identificado hasta 1.000 habitantes de calle, muchos atrapados entre el consumo problemático de sustancias y la violencia de bandas criminales.

“Este sector ha sido escenario de tensiones, peligro y vulnerabilidad. Pero el Distrito tiene que abrir puertas de inclusión. Este polo de autocuidado busca cambiar el centro de gravedad de la ‘olla’ de San Bernardo. Mientras seguridad trabaja allá, nosotros aquí generamos dignidad”, dijo el secretario Angulo durante el recorrido.

El “combo de la limpieza”: la parada obligada para recargar humanidad

Este servicio no es para pasar el rato. Es una estación para recomponerse:

  • Duchas dignas: agua calientica para quitarse el peso —y el polvo— de la calle.
  • Lavandería: mientras se bañan, su ropa pasa por un proceso completo para que salgan oliendo a nuevo.
  • Peluquería y barbería: un corte que les devuelve la cara que hacía rato no veían en el espejo.
  • Acompañamiento social: psicólogos y trabajadores sociales listos para aprovechar ese momento de calma y tenderles una ruta de salida definitiva de la calle.

La meta es clara: que no haya trámites imposibles ni pasos eternos. Como dice la administración de Galán, derribar barreras también es una forma de seguridad.

300 personas atendidas al día: una Bogotá que incluye

Solo en este subterráneo, diariamente pasan más de 300 habitantes de calle, gracias al trabajo conjunto de la Secretaría de Integración Social, la Secretaría de Salud, la UAESP y el programa PIBA (que incluso atiende a sus animales de compañía). Todo esto con apoyo del equipo del Parque Tercer Milenio, que abrió sus puertas para una intervención integral.

Porque sí: un ciudadano que se siente limpio también se siente parte de algo. Y en una ciudad tan grande como Bogotá, nadie debería andar buscando dignidad debajo de una piedra… a menos que debajo de esa piedra haya un servicio como este.