Las lluvias regresaron a Facatativá, pero parte del agua que debería ayudar a recuperar los embalses no estaría completando su recorrido. Durante nuevas inspecciones en la zona rural, el alcalde Luis Carlos Casas y funcionarios municipales encontraron estructuras artesanales que estaban represando el cauce de quebradas para facilitar, según la denuncia de la administración, la extracción del recurso hacia predios particulares.
El hallazgo cobra especial importancia por la crisis de abastecimiento que atraviesa el municipio. Desde comienzos de septiembre, Casas venía denunciando captaciones irregulares mediante motobombas y mangueras en las partes altas, prácticas que reducirían el caudal de las fuentes que alimentan los embalses. Para entonces, Facatativá ya aplicaba racionamientos ante la caída de sus reservas.
Las inspecciones recientes llegaron a sectores de las veredas Mancilla y Los Manzanos, donde las autoridades desmontaron represamientos que impedían que el agua continuara naturalmente hacia el sistema de abastecimiento.
Llantas y postes estaban frenando el agua en Mancilla
Uno de los procedimientos se desarrolló en el sector Puente Pino, en la vereda Mancilla. Allí fue encontrada una estructura construida con llantas, postes y otros elementos que represaban el agua de una fuente que alimenta la quebrada del sector.
“En el recorrido encontramos llantas, postes que están represando el agua y evitan que esta agua llegue a la fuente hídrica”, explicó Casas al mostrar la intervención.
El mandatario anunció que los recorridos continuarán para identificar otros puntos donde puedan existir obstáculos o captaciones no autorizadas. Esta problemática ya había sido señalada durante la emergencia: Casas había denunciado ante autoridades como la Fiscalía y la CAR presuntas captaciones irregulares en las zonas que alimentan los reservorios municipales.

Alcalde encontró otro gran represamiento en Los Manzanos
El segundo hallazgo ocurrió en la vereda Los Manzanos, sobre una quebrada que, según Casas, baja desde La Tribuna y posteriormente se une con aguas provenientes del sector de La Selva-San Rafael antes de continuar hacia Gatillo.
“Lo que nos acabamos de encontrar es terrorífico, porque es que represan el agua y se generan aquí dentro de la misma quebrada unos pozos grandes. Como impiden el paso, se genera un gran nivel y ahí es que nos sacan el agua”, denunció el alcalde.
Según la versión de la administración, desde esos represamientos se utilizarían motobombas para trasladar agua hacia reservorios privados, desde donde posteriormente sería utilizada, entre otros fines, en actividades agrícolas.
La denuncia es especialmente sensible porque Facatativá continúa intentando recuperar sus fuentes después de una prolongada temporada seca. El 28 de septiembre, la administración reportaba que los cuerpos de agua disponibles estaban alrededor del 11,2 %, con unos 77.000 metros cúbicos distribuidos entre varios embalses.
Operativos seguirán para recuperar el cauce de las quebradas
Casas aseguró que las inspecciones continuarán con participación de la Secretaría de Gobierno, Dirección de Seguridad, inspecciones de Policía y la empresa de acueducto, buscando despejar otros puntos que puedan estar reduciendo el flujo natural.
La preocupación ahora es aprovechar al máximo las lluvias recientes. Si el agua queda retenida antes de alcanzar el sistema, los embalses tardarán más en recuperarse pese a las precipitaciones.
“Esta es el agua de usted y de nosotros, de todos los facatativeños”, aseguró Casas durante el recorrido.
Las autoridades deberán determinar ahora las responsabilidades por los represamientos encontrados. Entretanto, Facatativá sigue bajo presión hídrica: llover ayuda, pero recuperar las reservas también dependerá de que el agua pueda bajar libremente por las quebradas hasta los puntos de captación y almacenamiento.