El impacto del cambio climático se manifiesta con mayor fuerza en el centro del país a través de fenómenos como la variabilidad en las lluvias, la presión sobre las fuentes hídricas y el aumento del riesgo de desastres naturales.
Frente a este escenario, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ha fortalecido su estrategia ambiental con una inversión que supera los $261.000 millones, destinada a preparar el territorio y a proteger los ecosistemas estratégicos de su jurisdicción.
Durante 2025, la entidad ha concentrado esfuerzos en la implementación de programas que combinan conservación ambiental, uso sostenible del suelo, gestión del agua y reducción de riesgos asociados a eventos climáticos extremos.
Estas acciones se desarrollan con un enfoque territorial y participativo, integrando a las comunidades como actores clave en la adaptación al cambio climático.
De acuerdo con la CAR, el objetivo es avanzar hacia un modelo de desarrollo que responda a las condiciones ambientales actuales, sin comprometer el bienestar de las generaciones futuras.
¿Qué acciones adelanta la CAR para enfrentar el cambio climático en Cundinamarca?
Uno de los principales frentes de trabajo ha sido la conservación de los ecosistemas y la recuperación de áreas degradadas.
En este componente, la Corporación implementó cerca de 700 Unidades Productivas Sostenibles (UPS) en predios rurales, promoviendo prácticas agrícolas y ganaderas responsables que contribuyen a mejorar la calidad del suelo y a reducir los impactos ambientales de la producción.
Como parte de esta estrategia, se logró la siembra de más de 115.000 árboles de especies nativas, seleccionadas por su aporte a la biodiversidad y su adaptación a las condiciones del territorio.
Estas acciones se complementaron con la restauración ecológica de 575 hectáreas priorizadas y la suscripción de más de 2.000 acuerdos de conservación con productores agropecuarios, quienes asumieron compromisos orientados al cuidado de los recursos naturales en sus actividades diarias.
Para la entidad, el trabajo conjunto con las comunidades rurales es fundamental para consolidar un territorio más resiliente. Así lo señaló Nidia Riaño, subdirectora general de Cultura y Gobernanza Ambiental, al destacar que los programas desarrollados durante 2025 han permitido involucrar activamente a la ciudadanía en iniciativas sostenibles que buscan reducir los efectos del cambio climático.
Inversión ambiental de la CAR: agua, prevención de desastres y ordenamiento territorial
El abastecimiento y aprovechamiento del recurso hídrico ha sido otro eje prioritario. A través del programa Cosecha de Agua Comunitaria, la CAR construyó más de 580 reservorios y benefició a 10.000 familias con kits para la recolección de agua lluvia.
Estos sistemas facilitan el acceso al agua para usos domésticos, agropecuarios y de riego, al tiempo que disminuyen la presión sobre las fuentes hídricas naturales.
En materia de prevención de desastres, la Corporación intervino 10 puntos identificados con amenazas climáticas mediante la aplicación de técnicas de bioingeniería, orientadas a la estabilización de terrenos y a la reducción del riesgo por deslizamientos y erosión.
Asimismo, 34 municipios recibieron acompañamiento técnico para incorporar las determinantes ambientales en la revisión y ajuste de sus Planes de Ordenamiento Territorial (POT), Planes Básicos (PBOT) y Esquemas de Ordenamiento Territorial (EOT). Este proceso busca que la planificación del territorio tenga en cuenta las condiciones ambientales y los escenarios de riesgo asociados al cambio climático.
De manera complementaria, la CAR realizó análisis de amenaza, vulnerabilidad y riesgo climático para el municipio de Garagoa, brindó 50 asistencias técnicas a entidades territoriales en gestión del riesgo de desastres y elaboró estudios integrales de amenaza para municipios como Buenavista, Guaduas y Venecia, entre otros.
Una apuesta sostenida por la resiliencia del territorio
La inversión superior a los $261.000 millones se distribuyó en los diferentes frentes de acción con el propósito de fortalecer la capacidad de adaptación del territorio frente a los efectos del cambio climático. Desde la CAR se destaca que estas intervenciones no solo buscan mitigar riesgos ambientales, sino también mejorar las condiciones de vida de las comunidades y proteger los ecosistemas estratégicos de la región.
La Corporación continuará avanzando en la consolidación de infraestructura verde, el fortalecimiento de la gestión ambiental local y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, como parte de una estrategia integral que permita enfrentar los desafíos climáticos actuales y futuros en el centro del país.