Los embalses del centro del país arrancan octubre con cifras que, a primera vista, dan un respiro. Sin embargo, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) pidió no confiarse, pues los pronósticos apuntan a una temporada seca que podría complicar el panorama del agua durante los próximos meses.
El balance entregado por la entidad, con corte al 30 de septiembre, muestra niveles positivos en los principales sistemas de regulación hídrica. El sistema Chingaza llegó a un promedio del 94 % de su capacidad, mientras que el Agregado Sur alcanzó el 101 %. Por su parte, los embalses del Agregado Norte, Neusa y Sisga, estuvieron por encima del 85 %.
Estas cifras permitieron mantener una operación controlada y satisfactoria de las descargas. Pero para la autoridad ambiental, tener buenas reservas en este momento no significa que haya agua de sobra para gastar.

¿Cómo están los embalses de Cundinamarca en octubre?
Durante las cuatro semanas de septiembre, los embalses operados por la CAR, El Neusa, El Sisga y El Hato, presentaron un comportamiento equilibrado. Sin embargo, en la segunda mitad del mes comenzaron a registrarse leves descensos debido a la ausencia de precipitaciones.
El comportamiento fue diferente en otros sistemas. Los embalses Chuza y San Rafael, que hacen parte del sistema Chingaza, al igual que Chisacá y La Regadera, pertenecientes al Agregado Sur y administrados por la Empresa de Acueducto de Bogotá, mostraron tendencias incrementales.
Según el balance presentado por la CAR, estos aumentos estuvieron relacionados con el régimen de lluvias proveniente de la región oriental.
De esta manera, el cierre de septiembre dejó un panorama favorable en materia de almacenamiento, con reservas que permiten iniciar octubre con mayor tranquilidad frente a la disponibilidad del recurso.
Pero la entidad ambiental insiste en que la situación debe manejarse con cuidado, especialmente porque la ausencia de lluvias ya empezó a reflejarse en algunos de los embalses durante la segunda mitad del mes.
CAR alerta por sequía y posible desabastecimiento de agua
Aunque los números de los embalses son positivos, la CAR mantiene encendidas las alarmas por lo que podría ocurrir con las fuentes hídricas en los próximos meses.
El director general de la entidad, Alfred Ignacio Ballesteros, advirtió que relajarse frente a la posibilidad de una fuerte temporada seca sería un error, teniendo en cuenta los pronósticos relacionados con la intensificación del fenómeno de El Niño.
“En el papel hay solvencia hídrica pero el agua no es infinita”, señaló el funcionario, al advertir que los pronósticos climáticos apuntan a un periodo seco severo que podría comenzar a finales de este año y extenderse hasta mediados de 2027.
La preocupación no está solamente en el nivel de los grandes embalses. La CAR también había advertido sobre un posible riesgo de desabastecimiento en 35 municipios, debido a la disminución de los caudales de las fuentes que suministran agua a los sistemas de acueducto rurales y urbanos.
Por esta razón, la entidad considera necesario revisar las concesiones otorgadas en esas zonas, con el objetivo de garantizar que el consumo humano tenga prioridad cuando exista presión sobre las fuentes.
Además, la autoridad ambiental fortalecerá las labores de control y vigilancia en las 14 regiones de su jurisdicción, con el propósito de evitar captaciones ilegales o usos que puedan poner en riesgo el acceso al agua de las comunidades.
CAR pide no bajar la guardia pese a los embalses llenos
Para la corporación, el mensaje para los hogares y las industrias es claro: los niveles actuales deben servir para prepararse ante una posible época seca, no para aumentar el consumo.
La CAR considera que el uso consciente del recurso debe mantenerse incluso cuando las reservas presentan cifras favorables. La razón es que el agua disponible en los embalses no elimina los problemas que ya enfrentan algunas fuentes abastecedoras de los municipios.
Ballesteros insistió en que no se puede interpretar la situación actual como una garantía de abundancia permanente.
“Mientras medio país ya padece estrés hídrico sería irresponsable vender una ilusión de abundancia inagotable en el centro del país. Esta estabilidad no es una fiesta para gastar, es una ventana de oportunidades para blindarnos”, puntualizó.
Así, octubre comienza con una noticia favorable para el almacenamiento de agua en buena parte de los sistemas regulados, pero también con una advertencia: las reservas están altas, pero el recurso debe cuidarse desde ahora.
Para la CAR, aprovechar este momento de estabilidad significa mantener un consumo responsable, fortalecer la vigilancia y prepararse para un periodo en el que las lluvias podrían disminuir de manera considerable.