Este sábado 31 de enero, la ciudad vivirá la primera gran jornada de adopción del año, un espacio pensado para que perros y gatos rescatados encuentren una familia definitiva.
La actividad es organizada por el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA) y busca sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de brindar segundas oportunidades a los animales que han sido víctimas del abandono y el maltrato.
La jornada permitirá conocer a los animales disponibles y promoverá una conversación colectiva sobre el respeto por la vida, la tenencia responsable y la convivencia ciudadana. Desde el Distrito se insiste en que adoptar es una decisión que transforma vidas y fortalece el tejido social.
Jornada de adopción del IDPYBA en Bogotá: lugar, horario y actividades
La jornada de adopción se llevará a cabo en el Centro Comercial El Edén, ubicado en la Avenida Boyacá con calle 12, en la Plaza Jasmín del primer piso. En este punto, el equipo de adopciones del IDPYBA estará disponible para orientar a las personas interesadas durante todo el proceso.
El horario de atención será de 12:00 del mediodía a 5:00 de la tarde. Dentro de la programación, se incluye una charla de sensibilización, convocada para las 2:00 p. m., cuyo objetivo es fortalecer el diálogo ciudadano y promover prácticas responsables en favor del bienestar animal.
Durante la jornada, los asistentes podrán interactuar con los animales, resolver dudas sobre el proceso de adopción y recibir acompañamiento profesional, garantizando que cada adopción se realice de manera informada y consciente.

Animales disponibles y requisitos para adoptar en Bogotá
Entre los animales que esperan un hogar se encuentra Medusa, una perrita de 8 años, caracterizada por su temperamento tranquilo, cariñoso y afectuoso. Lleva más de tres años bajo el cuidado de la Unidad de Cuidado Animal, tras haber ingresado mediante el Programa de Escuadrón Anticrueldad.
Medusa busca una familia que disfrute de los espacios tranquilos, los paseos cortos y los momentos de descanso al sol, tal como ella.
Además de Medusa, estarán disponibles otros perros y gatos criollos o mestizos, todos rescatados a través de los diferentes programas del Instituto y listos para iniciar una nueva etapa de vida.
El IDPYBA recuerda que la adopción implica un compromiso permanente, por lo que se deben cumplir los siguientes requisitos:
- Toda la familia debe estar plenamente convencida de la decisión, entendiendo que se trata de una responsabilidad de largo plazo.
- La persona adoptante debe ser mayor de edad y presentar fotocopia de la cédula, recibo de un servicio público y fotos o videos del espacio donde vivirá el animal.
- Se recomienda disponer de tiempo suficiente para conocer al animal, participar en la entrevista con el equipo de adopciones, diligenciar los documentos y recibir orientación comportamental.
- Para la adopción de gatos, es obligatorio llevar guacal o morral especializado; no se permite la entrega en cajas, bolsas o elementos improvisados.
- En el caso de perros, se debe contar con correa y pechera. Si el animal es de manejo especial, será necesario llevar bozal y demostrar experiencia en su cuidado.
Desde el Instituto reiteran el mensaje que guía cada una de estas jornadas: “Adoptar es amar sin condiciones”, una invitación a construir vínculos basados en el respeto, la paciencia y el compromiso.
7 beneficios de tener una mascota en casa
Adoptar un animal de compañía genera impactos positivos tanto en el hogar como en la vida del animal. Entre los principales beneficios se destacan:
- Contribuye al bienestar emocional y ayuda a reducir el estrés.
- Fortalece la responsabilidad y la disciplina diaria.
- Incentiva hábitos saludables y rutinas activas.
- Aporta compañía constante y apoyo afectivo.
- Refuerza valores como la empatía y el respeto por la vida.
- Mejora la convivencia familiar y la comunicación en el hogar.
- Brinda la satisfacción de ofrecer una segunda oportunidad y transformar una historia de vida.
La jornada de adopción de este sábado se presenta como una oportunidad para cambiar destinos y demostrar que, en Bogotá, el amor responsable también se adopta.