Racionamiento de agua en Bogotá

Revive el fantasma del racionamiento de agua en Bogotá: la advertencia oficial que preocupa

¿Habrá racionamiento de agua por la llegada del fenómeno de El Niño?

Aunque la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá dice estar preparada para evitar racionamientos, el Ideam advierte que la intensidad de este fenómeno de El Niño será muy fuerte.

Diseño de Magnific - www.magnific.com / EAAB (imagen de fondo) ¿Habrá racionamiento de agua por la llegada del fenómeno de El Niño?

El Niño es un fenómeno meteorológico que se caracteriza por el aumento de la temperatura derivado del calentamiento en el océano Pacífico y ya llegó a Colombia. Eso es lo que puede concluir del más reciente comunicado del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), publicado este jueves 11 de junio de 2026, que no sólo informa que ya están todas las condiciones de presencia del fenómeno en el país: también advierte que las probabilidades de que El Niño se fortalezca durante el segundo semestre de 2026 y se extienda hasta el primer trimestre de 2027 superan el 95 %.

Eso no es lo único preocupante. El Niño de esta temporada podría llegar a la categoría de 'Muy fuerte' y sería uno de los más intensos desde 1950: hay un 64 % de probabilidad de que eso suceda. Noviembre, diciembre (2026) y enero (2027) serían los meses más críticos, dice el Ideam.

¿Vuelve el racionamiento de agua a Bogotá?

Este aumento de la temperatura revive el fantasma del racionamiento, medida que se implementó en Bogotá durante un año, entre el 11 de abril de 2024 y el 11 de abril de 2025.

Los embalses que abastecen de agua a la capital del país estuvieron por debajo del 40 %, y se alcanzó a temer que la ciudad llegara a una situación crítica: si el nivel bajaba del 36 %, la Alcaldía decretaría un racionamiento más severo.

El 2024 tuvo varias anomalías climáticas: meses que usualmente registraban altas lluvias, como abril, mayo y octubre, fueron principalmente soleados, y fue el año más seco en Bogotá "de los últimos 55 años", dijo en su momento Natasha Avendaño, gerente de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB).

El racionamiento llegó a su fin con un 2025 más lluvioso. Los embalses recuperaron su nivel y han logrado estar a tope, al 100 %. El fantasma de los severos cortes de agua estuvo lejos durante más de un año. De la sequía severa Bogotá pasó a las emergencias por las fuertes precipitaciones.

El miércoles 11 de febrero de 2026 fue un gran ejemplo de ese contraste. Ese día, durante apenas una hora y siete minutos, en Usaquén cayó el 68 % de la lluvia que usualmente recibe en un solo mes. Ahora, cuatro meses después, con la llegada de El Niño, el panorama es muy diferente.

Autoridades de Bogotá dicen estar preparadas para que haya agua

La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) asegura que, pese a la llegada de El Niño, la situación actual es muy distinta a la de 2024 y se han tomado acciones desde entonces para garantizar el servicio del agua.

Por un lado, dice la EAAB, los embalses del sistema Chingaza tienen un mayor volumen de almacenamiento que el de hace dos años: Chuza puede llegar a más 87 millones de metros cúbicos de agua, y San Rafael supera los 53 millones.

Además, la planta de Tibitoc duplicó su capacidad de tratamiento de agua: pasó de 4,5 a 10,5 metros cúbicos por segundo, en promedio. Gracias a ese incremento, precisa la empresa, se reduce "el estrés hídrico sobre el sistema Chingaza", que abastece el 70 % del "preciado líquido" que se consume en Bogotá y municipios cercanos.

Además, añade la EAAB, se trabaja en la construcción de bocatomas ubicadas en seis quebradas del páramo de Chingaza con las que se lograría conseguir 100.000 metros cúbicos de agua diarios adicionales.

Sin embargo, el fantasma del racionamiento sigue vivo, incluso, el de los apagones, pues las hidroeléctricas son las principales generadores de la energía que se consume en Colombia: "La disminución de las lluvias y el aumento de las temperaturas podrían generar una reducción progresiva en los caudales de ríos y quebradas, menores niveles en embalses y reservorios, afectaciones en la disponibilidad del recurso hídrico para consumo humano, actividades agropecuarias, generación hidroeléctrica y sostenimiento de ecosistemas estratégicos", afirma el Ideam.

De hecho, pese a las medidas que tomó, la EAAB advierte que hay que mejorar la cultura del ahorro de agua y usarla de forma racional, para lo cual hace las siguientes recomendaciones a los habitantes de Bogotá:

  • Duchas de máximo tres minutos.
  • Poner un balde debajo de la ducha para reutilizar el agua.
  • Lavadora con carga completa.
  • Reutilizar, de ser posible, el agua de la lavadora.
  • Usar el agua reutilizada en el sanitario.
  • Cerrar llaves de agua mientras no se estén usando.
  • Revisar que las tuberías y llaves de la vivienda no tengan escapes.
  • Lavar el carro con balde y evitar las mangueras.
  • Limpiar los tanques de almacenamiento de agua al menos dos veces año.
  • Evitar las mangueras para regar las plantas: usar recipientes, preferiblemente.
  • Evitar el lavado de fachadas y andenes (por ejemplo, cuando se usan mangueras).