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UAESP rompe récord en Bogotá: 8.000 toneladas de residuos especiales recolectadas en 2026

Récord de UAESP 8.000 toneladas de residuos en Bogotá

"Evolución histórica contra el desorden urbano hoy": La estrategia de recolección pasó de 2 jornadas en 2020 a más de 300 este mes.

Cortesía UAESP Récord de UAESP 8.000 toneladas de residuos en Bogotá

La Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) anunció un hito sin precedentes en la gestión de residuos especiales en Bogotá. Durante mayo de 2026 se realizaron 302 jornadas de Ecopuntos, lo que permitió recolectar cerca de 8.000 toneladas de residuos voluminosos en lo corrido del año. Esta cifra marca un récord en la capital y evidencia el impacto positivo de una estrategia que nació en 2020 con apenas dos jornadas mensuales.

El director de la UAESP, Armando Ojeda, destacó que la iniciativa ha transformado la manera en que la ciudad maneja los residuos que no pueden ser recogidos por los camiones tradicionales. “Los Ecopuntos representan una transformación en la forma como Bogotá gestiona los residuos especiales. Hoy contamos con más de 300 jornadas mensuales y cerca de 8.000 toneladas gestionadas en lo corrido de 2026, cifras que evidencian el alcance de una estrategia que acerca soluciones a los territorios, mejora el entorno urbano y promueve una cultura de disposición responsable entre la ciudadanía”, afirmó.

Suba lidera la limpieza en la ciudad

El despliegue de los Ecopuntos se realizó en todas las localidades urbanas, con el apoyo de Aguas de Bogotá, enlaces territoriales y líderes comunitarios. Sin embargo, algunas zonas se destacaron por su participación y volumen de residuos recolectados.

La localidad de Suba se consolidó como la campeona de la limpieza, con 111 jornadas atendidas en mayo. Le siguieron Engativá con 20, Ciudad Bolívar con 17 y Usaquén con 16 jornadas. En cuanto al peso de los residuos, los sectores que más basura especial sacaron de las calles fueron Suba, Kennedy, Engativá y Barrios Unidos, evidenciando la necesidad de mantener una oferta amplia y constante de estos puntos de recolección.

Este crecimiento refleja un cambio cultural en la ciudadanía, que ha entendido la importancia de disponer adecuadamente de muebles viejos, escombros y otros elementos voluminosos. La estrategia busca evitar que estos residuos terminen en caños, separadores o parques, prácticas que deterioran el espacio público y afectan la calidad de vida de los habitantes.

Una estrategia que cambió la ciudad

La evolución de los Ecopuntos muestra cómo una iniciativa pequeña se convirtió en una política pública de gran alcance. En 2020 apenas se realizaban dos jornadas mensuales; en 2021 fueron siete; en 2022 se alcanzaron 92; en 2023 hubo 83; en 2024 se llegó a 176; en 2025 se alcanzaron 236; y en mayo de 2026 se rompió el récord con 302 jornadas en un solo mes.

Este crecimiento ha sido posible gracias al trabajo articulado entre la UAESP, las alcaldías locales y la comunidad. La estrategia se extendió a todas las localidades urbanas desde 2023 y, en los últimos dos años, amplió su cobertura mediante la incorporación de nuevos puntos estratégicos definidos junto con líderes comunitarios.

La UAESP reiteró su llamado a la ciudadanía para que aproveche los más de 300 Ecopuntos gratuitos al mes y evite pagar a carretilleros o intermediarios que terminan arrojando los residuos en lugares prohibidos. La entidad insiste en que mantener limpio el espacio público es una tarea compartida que requiere compromiso de todos los sectores.

Consecuencias y retos futuros

El récord alcanzado en 2026 demuestra que Bogotá está avanzando hacia una gestión más responsable de los residuos especiales. Sin embargo, el reto sigue siendo consolidar una cultura ciudadana que priorice el cuidado de los entornos urbanos y la disposición adecuada de los desechos.

La continuidad de esta estrategia permitirá no solo mantener la ciudad más limpia, sino también reducir los costos asociados al retiro clandestino de escombros y mejorar la percepción de seguridad en los barrios. Con más jornadas y mayor participación comunitaria, Bogotá se encamina a convertirse en un referente nacional en la gestión de residuos voluminosos.