Si alguien pensaba que el Metro de Bogotá iba a andar a paso de tortuga, el gerente de la Empresa Metro, Leonidas Narváez, se encargó de tapar bocas con un hito histórico que se vivió este fin de semana sobre el viaducto.
El sábado, por primera vez, un tren recorrió de manera autónoma y con la línea totalmente electrificada hasta la estación 4, ubicada frente al Compensar de la avenida Primero de Mayo, en la localidad de Kennedy.
“El sábado llevamos el primer tren de manera autónoma… ya entre línea 1 y línea 2 el tren está caminando a 90 kilómetros por hora”, confirmó Narváez, destacando que se cumplieron dos momentos cruciales del contrato: alcanzar la velocidad máxima permitida y llegar hasta las estaciones 3 y 4.
Un viaje suave y sin ruido
El gerente se subió al vagón para vivir la experiencia en carne propia y describió lo que sintió:
- Silencio total: “Maravilloso… nada de ruido, confort y tranquilidad interior”, relató Narváez.
- Cumplimiento técnico: Los ingenieros confirmaron que las pruebas cumplen al pie de la letra las especificaciones de seguridad previstas en el contrato.
- Costumbre diaria: El gerente advirtió que la gente de Kennedy y de toda Bogotá debe acostumbrarse a ver los trenes rodar todos los días por las alturas.
De pruebas lentas a velocidad máxima
Las primeras pruebas, iniciadas el pasado 23 de mayo, se hacían despacio para verificar dimensiones y paralelas de los rieles. Pero el récord del sábado cambió el panorama: el tren alcanzó 90 km/h, la velocidad máxima permitida para la operación comercial del sistema.
Bogotá en modo Metro
Con este avance, el proyecto del Metro demuestra que no solo se trata de vigas y rieles, sino de un sistema que ya empieza a mostrar su potencia real. Las pruebas exitosas son la antesala de la operación que transformará la movilidad de la capital y marcarán un antes y un después en la historia de la ciudad.