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San Victorino entró en limpieza espiritual: Galán le metió mano y liberó espacios vitales

San Victorino entró en limpieza espiritual Galán le metió mano y liberó espacios vitales

Distrito vigila con lupa la manipulación de alimentos en San Victorino para evitar intoxicaciones de compradores.

Colprensa San Victorino

En San Victorino corrió aire nuevo. El emblemático corazón del comercio bogotano amaneció con otra cara gracias a un plan integral que activó la Alcaldía Mayor bajo el mando de Carlos Fernando Galán. La consigna fue clara: orden, salud y espacio para la gente. Y eso se tradujo en acciones concretas: control de plagas, vigilancia a la preparación de alimentos y liberación de andenes para que caminar vuelva a ser posible sin esquivar basuras ni obstáculos.

La intervención no fue un “show” de un día. Llegaron Salud, Gobierno y UAESP (entre otras entidades) y trabajaron en equipo, punto por punto, para devolverle a San Victorino su lugar como motor económico seguro y limpio de la ciudad.

“San Victorino es uno de los activos más importantes de la ciudad. Hay un comercio dinámico y hay una gente maravillosa. Desde la Alcaldía de Galán, esta zona es una prioridad”, señalaron desde el Distrito.

Exorcismo a las plagas: bodegas más seguras y comercio sano

El primer frente fue salud pública. La Secretaría de Salud entró con control de vectores para cortar de raíz el problema de roedores y bichos en zonas de almacenamiento. Bodegas revisadas, protocolos reforzados y seguimiento constante. El mensaje fue simple: ni plagas ni riesgos donde se manipulan mercancías y alimentos.

La idea es proteger tanto a comerciantes como a compradores. Menos suciedad, menos enfermedades y más confianza al comprar. “Vamos a hacer un plan integral para control de vectores, control de alimentos, preparación de alimentos e inocuidad”, explicaron las autoridades.

San Victorino
San VictorinoCrédito: Colprensa

Mano firme a los alimentos: sin trampas ni improvisaciones

El segundo frente apuntó a la inocuidad. Nada de “gratinados” de dudosa procedencia ni cocinas improvisadas. Hubo verificación de prácticas, revisión de manipulación y exigencia de condiciones mínimas para vender comida. El objetivo: que una empanada, un café o un almuerzo no terminen en urgencias.

Aquí no se trata de sacar a nadie del negocio, sino de hacer las cosas bien. San Victorino vive del comercio y la Alcaldía lo tiene claro: ordenar para proteger.

Espacio público con aire: andenes para la gente

El tercer frente fue el más visible: espacio público. Con apoyo de la UAESP y la Secretaría de Gobierno, se ordenó el manejo de basuras y se liberaron andenes. El resultado se siente al caminar: menos obstáculos, menos caos y más fluidez para compradores, cargadores y visitantes. “Estamos con la UAESP revisando basuras y con distintas instituciones organizando el espacio público”, dijeron desde el operativo.

Trabajo en bloque: Distrito unido para sostener el cambio

Uno de los puntos fuertes del plan fue el trabajo coordinado. Salud, Gobierno, UAESP y demás entidades entraron al tiempo, evitando que el desorden se mude de esquina en esquina. La apuesta es sostener el cambio, no maquillarlo.

“Todos los sectores del Distrito vamos a trabajar de forma conjunta y garantizar un mejor bienestar”, recalcaron.

¿Qué cambia para comerciantes y compradores?

  • Más seguridad sanitaria para vender y consumir alimentos.
  • Andenes libres para caminar sin riesgo.
  • Menos basuras y mejor manejo de residuos.
  • Mayor control sostenido, no intermitente.