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¡UAESP se acordó de los colegios! Novedoso plan sacará la basura de los entornos escolares

UAESP lanza plan para limpiar entornos escolares en Bogotá

"Limpiar también es educar": la apuesta de Bogotá para transformar 92 entornos escolares.

Colprensa/(X)Bogota UAESP

Ahora sí, parece que los colegios dejaron de ser el basurero del barrio. La UAESP decidió ponerse la camiseta y lanzó la estrategia “Entornos Escolares Inspiradores”, una movida que busca que niños y jóvenes entren a estudiar sin tener que esquivar bolsas, escombros o colchones viejos en la puerta del colegio.

La idea no es solo barrer y ya. El plan apunta a cambiar hábitos, ordenar el barrio y meterle cultura ciudadana a esos sectores donde, por años, la basura se volvió paisaje. Según la UAESP, un entorno limpio también educa, y por eso el trabajo va desde el salón de clase hasta la tienda de la esquina.

ECOlegios y EcoFest: la apuesta empieza por los niños

La meta es grande y no es carreta: intervenir 92 entornos escolares durante todo el cuatrienio. La apuesta es que los estudiantes respiren aire limpio y que los alrededores de los colegios dejen de ser puntos críticos de basura.

Para lograrlo, el Distrito está haciendo jornadas puerta a puerta en los barrios cercanos a las instituciones educativas. Funcionarios de la UAESP, junto con otras entidades, están hablando con vecinos y comerciantes sobre horarios de recolección, separación de residuos y cómo denunciar a los que botan basura donde no deben.

Fortalecimos los esfuerzos para lograr que los alrededores de los colegios permanezcan limpios y seguros, a través de jornadas de sensibilización y acompañamiento en los barrios”, explicó la UAESP.

Además, este año 11 colegios tendrán un acompañamiento especial bajo la bandera ECOlegios por Bogotá, una estrategia que busca transformar no solo el aula, sino también la calle que rodea la institución.

EcoFest Escolar: la fiesta para limpiar el barrio

Dentro de esta estrategia nació el EcoFest Escolar, que básicamente arma la fiesta del aseo en el entorno del colegio. El protagonista es el Ecopunto, donde la comunidad puede llevar residuos aprovechables y también esos “corotos” grandes que nadie sabe dónde dejar: colchones, muebles, madera o escombros.

El EcoFest adapta el modelo de ecopunto al entorno escolar, con oferta institucional, información sobre gestión de residuos y actividades para niños y familias”, detalló la UAESP.

La idea es sencilla: si la gente tiene dónde llevar los residuos voluminosos gratis, deja de tirarlos en el andén del colegio o pegarlos a los muros.

Cifras que muestran que la cosa va en serio

Para los que creen que esto es puro discurso, ahí van los números:

  • Entre 2024 y 2025 ya se intervinieron 40 entornos escolares.
  • Meta para 2026: llegar a 65 sectores transformados.
  • Objetivo final: 92 entornos escolares con mejores condiciones de aseo, seguridad y convivencia.

Desde la Administración distrital explican que estas intervenciones no son solo limpieza, sino acciones integrales que incluyen movilidad, espacio público, cultura ciudadana y trabajo comunitario.

Ojo pues: denunciar también es parte del plan

La UAESP fue clara: mantener limpio un colegio es tarea de todos. Por eso hicieron un llamado directo a la ciudadanía para que no deje basura en los muros ni en las puertas de las instituciones.

Los residuos deben sacarse frente a la casa o al local, en el horario que pasa el camión recolector. Y si alguien ve a un vivo botando escombros o basura cerca de un colegio, sí hay dónde denunciar.

Línea 195, opción 8: ahí se pueden reportar los arrojos clandestinos para que se activen controles.

Además, recuerdan que los Ecopuntos son gratuitos, así que no hay excusa para dejar un sofá viejo o un colchón tirado donde estudian los niños.

Un mensaje claro: limpiar también educa

Desde la UAESP lo resumen sin tanto enredo:
Un entorno escolar limpio también educa. Los niños aprenden dentro del aula, pero también en el espacio público que los rodea”.

Si la estrategia funciona como está planteada, los colegios dejarán de cargar con la basura de otros y los barrios ganarán espacios más ordenados. Porque al final, cuidar el colegio es cuidar a Bogotá… y eso empieza por no botar la bolsa donde no es.