En las veredas Honduras Tibagota, La Piñuela, Honduras Chingafrío y Tibagota, cerca de 1.700 habitantes siguen viviendo sin acceso a un sistema de acueducto. Para atender esta necesidad histórica, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey Ángel, anunció el inicio de un proyecto de exploración de agua subterránea en el municipio de El Rosal.
Estudios hidrogeológicos en marcha
El convenio, firmado entre las Empresas Públicas de Cundinamarca (EPC) y la Empresa de Acueducto local, contempla una inversión de $1.200 millones para adelantar estudios técnicos e hidrogeológicos de prospección a una profundidad aproximada de 280 metros. El objetivo es identificar una fuente confiable que permita abastecer a las cuatro veredas.
La ejecución de esta primera fase tendrá una duración estimada de cuatro meses, con entrega de resultados prevista para julio de 2026.
Un proyecto de largo alcance
El gobernador Rey explicó que esta exploración es apenas el primer paso de un plan más ambicioso:
- Construcción de un acueducto verde.
- Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP).
- Tanque de almacenamiento de 300 m³.
- 23 kilómetros de red en tubería PVC para distribución.
Con estas obras, se busca garantizar un suministro continuo y seguro de agua potable, saldando una deuda histórica con las familias rurales de El Rosal.
Agua como derecho, no como privilegio
“Este proyecto busca que abrir la llave y tener agua potable deje de ser un privilegio. Es un compromiso con la dignidad y la calidad de vida de los campesinos de Cundinamarca”, afirmó el gobernador.
La exploración de agua subterránea en El Rosal marca el inicio de una solución estructural para cientos de familias que han vivido sin acueducto. Con inversión pública y planificación técnica, Cundinamarca avanza hacia un futuro donde el acceso al agua potable sea un derecho garantizado para todos.