El gobernador Jorge Emilio Rey visitó Pulí y confirmó la continuidad del mejoramiento del corredor vial que conecta el casco urbano con San Nicolás, una ruta clave para la movilidad, la economía local y la conexión con servicios básicos. En total, son cerca de 14 kilómetros intervenidos con criterios técnicos orientados a la resistencia frente a deslizamientos y a las afectaciones típicas de la temporada de lluvias en esta zona del departamento.
Pulí–San Nicolás: inversión y obras con enfoque técnico
El mandatario departamental anunció la adición de $11.500 millones a la inversión inicial del proyecto, para alcanzar un monto total cercano a $31.500 millones. Estos recursos se destinan a reforzar la estructura de la vía, mejorar su capacidad portante y asegurar mayores condiciones de seguridad. De acuerdo con el cronograma, las obras avanzan en 1,7 kilómetros de nueva carpeta asfáltica, en la atención de tres puntos críticos, en la colocación de filtros y en la consolidación de una estructura con base y capas asfálticas de alto desempeño, pensadas para enfrentar el terreno y las contingencias de la temporada invernal.
“Desde la Gobernación de Cundinamarca hemos garantizado la continuidad del mejoramiento de la vía que conecta a #Pulí con San Nicolás, un corredor estratégico de cerca de 14 kilómetros. A la inversión inicial realizada en este proyecto le adicionamos $11.500 millones, para completar una inversión total cercana a $31.500 millones que consolida esta obra esencial para el municipio. Con estos recursos estamos avanzando en 1,7 kilómetros de nueva carpeta asfáltica, mejorando tramos en afirmado, atendiendo tres puntos críticos, construyendo filtros y reforzando la estructura de la vía con base y capas asfálticas de alta capacidad portante. Es una intervención técnica pensada para responder a las condiciones del terreno y al impacto de la temporada invernal. Esta es la principal vía de acceso a Pulí. Por aquí se movilizan productos como café, leche, ganado y alimentos, además del transporte intermunicipal y el acceso a servicios de salud y comercio. La obra estará lista en mayo, con señalización y demarcación completa. Junto con el alcalde Wilder Romero y nuestro @ICCUGOB seguimos entregando más vías y más competitividad para el territorio”, afirmó el gobernador Jorge Emilio Rey.
Una vía clave para la economía local y la movilidad segura
El corredor Pulí–San Nicolás es la principal vía de acceso al municipio y el eje por donde circulan productos como café, leche, ganado y otros alimentos, además del transporte intermunicipal. También es el trayecto utilizado por habitantes y visitantes para llegar a servicios de salud, educación y comercio. En épocas de lluvia, los deslizamientos han sido un problema recurrente; por eso, la apuesta por una estructura reforzada y soluciones de drenaje resulta central para mantener la operatividad del corredor y reducir costos de mantenimiento, tiempos de traslado y riesgos para los conductores.
Más allá de la capa asfáltica, el proyecto incorpora intervenciones en tramos en afirmado, estabilización en puntos críticos y la instalación de filtros para manejar de forma eficiente el agua. Estas medidas apuntan a prolongar la vida útil de la vía, mejorar la adherencia, disminuir el deterioro por saturación del suelo y ofrecer una circulación más predecible para vehículos de carga y de pasajeros. En síntesis, no se trata solo de pavimentar, sino de darle al corredor una base sólida para responder a un entorno exigente.
Plazos, señalización y coordinación institucional
La entrega de las obras está prevista para mayo, e incluirá la señalización y demarcación completas, elementos esenciales para la seguridad vial y la orientación de los usuarios. La intervención se ejecuta en coordinación entre la Gobernación de Cundinamarca, el ICCUGOB y la Alcaldía de Pulí, a cargo del alcalde Wilder Romero. Esta articulación busca mantener el ritmo de ejecución, garantizar estándares de calidad y priorizar tramos según el comportamiento del clima y la geotecnia del corredor.
Al cierre del proceso, el corredor deberá mostrar una capacidad portante superior, un mejor drenaje y una carpeta asfáltica que responda a la carga y a las condiciones del terreno. Para los habitantes, esto se traducirá en menos interrupciones, mayor conectividad y mejor acceso a bienes y servicios; para los productores, en menores costos logísticos y mayor competitividad.
Competitividad y resiliencia para el territorio
Las mejoras en infraestructura vial son, en la práctica, una palanca de desarrollo. Al consolidar el corredor estratégico, Pulí gana en resiliencia frente a eventos climáticos y en atractividad para el movimiento de carga, el turismo y la llegada de inversión. Por la naturaleza del trazado y el tipo de tránsito que soporta, una vía más resistente a deslizamientos significa menos cierres, menos sobrecostos y mayor previsibilidad para el transporte. En un contexto en el que el invierno suele poner a prueba la infraestructura, la combinación de bases estabilizadas, capas asfálticas de alto desempeño y sistemas de filtros marca la diferencia entre un mantenimiento reactivo y una gestión planificada.
La decisión de priorizar este tramo confirma la intención de la administración departamental de impulsar más vías y más competitividad en el Magdalena Centro, alineando inversión, técnica y gestión en terreno. La comunidad espera que el calendario se cumpla y que, en mayo, el corredor quede habilitado con toda su señalización y demarcación, listo para responder a las necesidades diarias de quienes viven, producen y se movilizan por la región.