Las cámaras de fotodetección instaladas en la Avenida Boyacá volvieron al centro de la discusión en Bogotá. Esta vez, el concejal Julián Forero, conocido como "Fuchi", solicitó a la Secretaría Distrital de Movilidad que retire de manera inmediata los dispositivos ubicados a lo largo de este importante corredor vial, argumentando que ya no cumplen la función para la que fueron instalados.
La petición surge luego de la implementación de resaltos parabólicos o reductores de velocidad en varios tramos de la avenida, elementos que, según el cabildante, ya están ejerciendo el control de velocidad sobre los conductores.
Concejal pide desmontar todas las cámaras de la Boyacá
La solicitud fue hecha públicamente por el concejal, quien considera que las cámaras perdieron su propósito inicial una vez entraron en funcionamiento los nuevos mecanismos de reducción de velocidad.
"Le solicito a la secretaria de Movilidad que retire todas las cámaras de fotomulta que tiene instaladas sobre la avenida Boyacá", manifestó Julián Forero.
Según el integrante del Concejo de Bogotá, la presencia simultánea de fotomultas y resaltos genera cuestionamientos sobre la necesidad de mantener ambos sistemas en operación.
"Ya no están cumpliendo su función"
El principal argumento expuesto por Forero es que las cámaras de fotodetección fueron creadas para reducir la accidentalidad y promover el respeto por los límites de velocidad, pero considera que actualmente esa tarea la estarían desempeñando los resaltos instalados en la vía.
"No están cumpliendo su función ni su misionalidad de salvar vidas", afirmó el concejal.
De acuerdo con su planteamiento, si los conductores ya se ven obligados a disminuir la velocidad por la presencia de reductores físicos, las cámaras dejarían de tener un papel preventivo dentro del corredor.

Debate sobre recaudo y seguridad vial
La crítica de Forero también apunta al papel que actualmente desempeñan las fotomultas frente a los ciudadanos.
El concejal aseguró que mantener estos dispositivos en funcionamiento podría interpretarse como una medida enfocada en la imposición de sanciones económicas.
"Si están recaudando, atracando a los conductores, porque ya la función de salvar vidas la está haciendo los resaltos parabólicos", señaló.
Sus declaraciones abren nuevamente el debate sobre si las cámaras deben permanecer en sectores donde existen otras herramientas de control de velocidad o si deben concentrarse únicamente en puntos con mayores riesgos de accidentalidad.
Conductores también expresan inconformidad
La discusión también se trasladó a las redes sociales, donde varios usuarios manifestaron opiniones similares sobre el comportamiento del tránsito en la Avenida Boyacá.
Uno de los comentarios más compartidos fue el de un usuario identificado como George, quien cuestionó la cantidad de cámaras instaladas en distintos tramos de la vía.
"Hay cámaras las que quiera y lento el tránsito, trancones todo el día y toda la noche", escribió.
El ciudadano también señaló que existen preocupaciones relacionadas con el estado de la vía y la presencia de huecos cerca de tapas de alcantarillado y redes de servicios públicos.
La decisión está en manos de Movilidad
Por ahora, la Secretaría Distrital de Movilidad no ha anunciado cambios frente a las cámaras de fotodetección ubicadas en la Avenida Boyacá.
La petición del concejal representa una solicitud política que abre una nueva discusión sobre el papel de las fotomultas, los reductores de velocidad y las estrategias de seguridad vial en uno de los corredores más transitados de Bogotá.
Mientras tanto, las cámaras continúan operando y las autoridades mantienen los controles de velocidad en la avenida, una de las arterias principales para la movilidad entre el norte, centro y sur de la capital.