El alcalde Carlos Fernando Galán presentó ante delegaciones internacionales la hoja de ruta con la que el Distrito busca asegurar la licitación de la Línea 2 del Metro de Bogotá, un proyecto que conectará el centro de la ciudad con la localidad de Suba, uno de los sectores con mayor déficit de infraestructura de transporte masivo. El mandatario explicó que la administración abrió un ciclo de acercamientos con empresas de varios países, con el propósito de promover una competencia amplia y técnica que permita garantizar la viabilidad de la obra.
De acuerdo con el balance entregado, la reunión contó con la participación de 27 delegaciones internacionales interesadas en conocer el estado actual del proyecto, los requerimientos técnicos, las condiciones de financiamiento y los plazos proyectados para la adjudicación. Galán destacó que la meta es consolidar un proceso de licitación abierto, transparente y competitivo, buscando atraer firmas con experiencia en infraestructura subterránea, dado que la Línea 2 está concebida para construirse mayoritariamente bajo tierra.
Un proyecto estratégico para Suba y Engativá
La Línea 2 del Metro está diseñada como un sistema subterráneo que partirá desde el centro de Bogotá y recorrerá corredores de alta demanda hacia el noroccidente, llegando a zonas donde actualmente las opciones de transporte dependen del sistema troncal y de vías saturadas. La obra pretende aliviar la carga en ejes como la avenida Suba, la Boyacá y la calle 80, ofreciendo un desplazamiento de alta capacidad en tramos donde la velocidad promedio del tráfico disminuye de forma considerable en horas pico.
El Distrito considera que esta línea representa un salto cualitativo para la movilidad de Suba, una localidad con más de un millón de habitantes que no cuenta con infraestructura férrea. El proyecto también complementará la operación de la Línea 1 y permitirá una integración más equilibrada del sistema en Bogotá, distribuyendo la oferta de transporte masivo en las zonas centro, norte y noroccidente.
Competencia internacional: el plan para atraer empresas
Durante la presentación, el alcalde informó que la ciudad está promoviendo reuniones diplomáticas y técnicas con potenciales inversionistas y constructoras de Europa, Norteamérica, Asia y América Latina, con el fin de generar confianza y ofrecer claridad sobre los objetivos del proyecto. El Distrito busca que las compañías analicen la factibilidad técnica, los riesgos, los modelos de financiación y los mecanismos de cooperación que podrían aplicarse en una obra subterránea de esta magnitud.
La administración señala que la respuesta inicial ha sido positiva y que varias delegaciones manifestaron interés en revisar el expediente técnico, los estudios adelantados y la disponibilidad de información para preparar propuestas. Con este paso, el Distrito espera evitar procesos con baja participación o adjudicaciones poco competitivas, como ha ocurrido con otros megaproyectos en el país.
Transparencia y garantías: los pilares de la licitación
Galán reiteró que el proceso de licitación buscará cumplir estándares internacionales en materia de transparencia, trazabilidad y supervisión, con el acompañamiento de embajadas, misiones técnicas y organismos multilaterales que han mostrado disposición para apoyar la estructuración.
El mandatario afirmó que una de las prioridades es garantizar que la adjudicación se haga con criterios técnicos sólidos, que eviten sobrecostos, retrasos o disputas contractuales. La administración ha dicho que la ciudad necesita avanzar con confianza y seguridad jurídica para iniciar la obra dentro de los plazos proyectados, sin demoras adicionales.
Línea 2: avances, retos y cronograma
Aunque el proyecto aún se encuentra en etapa de prelicitación, el Distrito asegura que ya se cuenta con avances significativos en estudios de ingeniería, análisis de demanda, proyecciones de costos y movilidad integral. El siguiente paso será publicar los pliegos definitivos e iniciar el proceso formal para que las empresas presenten sus ofertas.
Entre los principales retos se encuentran:
- La complejidad técnica de construir un metro subterráneo en zonas urbanas densas.
- La necesidad de asegurar financiación multifuente, que incluya aportes distritales, nacionales y potenciales fuentes externas.
- La coordinación con la Línea 1 para garantizar compatibilidad e integración plena del sistema.
- La gestión social y predial en los sectores donde se construirán accesos, ventilaciones y estaciones.
Pese a estos desafíos, el Distrito proyecta que la Línea 2 se convierta en una obra estructural para la movilidad y el desarrollo urbano de Bogotá en las próximas décadas.
Un proyecto que busca convertirse en referente latinoamericano
La apuesta de Galán apunta a que Bogotá se posicione como una ciudad capaz de ejecutar grandes proyectos de transporte masivo con estándares internacionales. La realización de un metro subterráneo representa un desafío mayor, pero también una oportunidad para modernizar la movilidad en un corredor que lo necesita de forma urgente.
Con la presentación ante las delegaciones internacionales, el Distrito marca el inicio formal de un proceso que deberá ser riguroso, competitivo y técnicamente solvente. Para la administración, esta es la oportunidad para dejar contratada la obra durante su mandato y asegurar que Bogotá avance hacia un sistema metro más robusto, integrado y con cobertura ampliada hacia la zona noroccidental.