¡El Regiotram no baja el ritmo y ahora le mete el acelerador con una obra que ya está dando de qué hablar en toda la Sabana! En plena Mosquera empezó el montaje de una de las piezas clave del proyecto: la estación elevada, una estructura que cambiará la forma en que se mueven miles de personas entre Bogotá y los municipios cercanos.
Pero ojo, vecino, porque como en toda obra grande, primero viene el sacrificio: cierres viales y ajustes en la movilidad que se van a sentir por varios meses.
Una estación que va a cambiar la forma de moverse
Lo que se está levantando en Mosquera no es cualquier infraestructura. Se trata de una estación diseñada sobre la vía férrea existente, con un modelo elevado que permitirá que los usuarios accedan a los trenes sin interferir con el tráfico vehicular.
El plan incluye:
- Plataformas elevadas para abordar los trenes
- Zonas de circulación peatonal
- Áreas de espera
- Sistemas de acceso con escaleras y elementos de accesibilidad
Esta estación será un punto estratégico dentro del sistema, conectando en una misma línea a municipios como Mosquera, Funza, Madrid y Facatativá con Bogotá.
En palabras simples: un corredor que promete reducir tiempos de viaje y reorganizar la movilidad de la región.
Cierres viales: la otra cara de la obra
Pero no todo es beneficio inmediato. Para poder montar esta estructura, ya arrancaron los cierres en uno de los corredores más transitados de la zona.
El cronograma ya está definido:
- Inicio de restricciones: 29 de mayo de 2026
- Fin de las obras: 7 de septiembre de 2026
La razón es técnica: las piezas que sostendrán la estructura son de gran tamaño y requieren maniobras especiales.
Maquinaria pesada y cierres nocturnos
Aquí es donde entra la ingeniería dura. Cada vez que se tenga que montar una viga, se activarán operativos que incluyen:
- Uso de grúas especializadas
- Movilización de estructuras de gran peso
- Aseguramiento de la zona
Por eso, los responsables del proyecto confirmaron que habrá cierres nocturnos obligatorios durante estos procesos.
La idea es clara: evitar riesgos para conductores y peatones mientras se hacen las maniobras.

Horarios clave: trabajo en horas valle
Para no colapsar la movilidad de quienes se mueven a diario por ese corredor, las intervenciones se están programando en horarios de baja demanda, lo que se conoce como horas valle.
Esto incluye:
- Intervenciones fuera de hora pico
- Operativos en la noche
- Programación escalonada de actividades
El objetivo es reducir el impacto para trabajadores que entran o salen de Bogotá.
Movilidad en la Sabana: a planear los trayectos
Vecino, aquí la recomendación es una sola: planear bien los desplazamientos.
Porque estos cierres pueden generar:
- Aumento en tiempos de viaje
- Desvíos en rutas habituales
- Congestión en vías alternas
Especialmente para quienes transitan entre Mosquera y Funza, el cambio será más evidente.
Una obra clave para la integración regional
Más allá del impacto temporal, esta intervención forma parte de un proyecto más grande: el Regiotram de Occidente, que busca integrar la Sabana con la capital mediante un sistema férreo moderno.
La instalación del primer puente y la construcción de la estación elevada marcan un avance importante dentro del cronograma del proyecto.
Lo que viene: meses de obra y cambios en la vía
Pacho, la cuenta es clara:
- Cuatro meses de intervención
- Cierres programados
- Operativos nocturnos
- Ajustes en la movilidad
Un periodo en el que toca tener paciencia mientras avanzan los trabajos.