Ahora sí, vecinos de la Sabana Norte, la noticia es de las que cambian rutina. El Regiotram del Norte dejó de ser un render bonito y pasó a ser una realidad con plata asegurada. El Conpes ya dio el visto bueno y el proyecto quedó financieramente cerrado, lo que abre la puerta a un cambio clave para los usuarios: integración con el SITP y un solo pasaje para el viaje completo.
En sencillo: quien venga de Zipaquirá, Cajicá o Chía podrá subirse al tren, conectarse con el transporte de Bogotá y no volver a pagarían otro pasaje . Eso, para miles de personas que hoy gastan horas y dinero en buses, suena a alivio grande.
El tren que le cambia la vida a la Sabana Norte
Este no es un tren chiquito. El Regiotram del Norte tendrá 49 kilómetros de vía férrea, 17 estaciones y una capacidad para mover cerca de 200.000 pasajeros diarios. Se calcula que un millón de personas se beneficiarán directa o indirectamente con esta nueva forma de moverse entre la Sabana y Bogotá.
La obra costará $17,36 billones. La Nación pone el grueso, con $14,16 billones, y Cundinamarca aporta el resto. Bogotá no quedó en la vaca, pero el impacto se sentirá fuerte en localidades como Usaquén, Chapinero, Barrios Unidos y Teusaquillo, donde el tren tendrá conexión directa.
Además, será un sistema 100 % eléctrico, sin humo y con tecnología moderna. Menos ruido, menos contaminación y más velocidad para quienes hoy pasan dos horas o más metidos en un bus.
Fechas claras: ya hay calendario
El cronograma ya está sobre la mesa y no es para largo plazo eterno:
- Julio de 2026: arranca la licitación.
- 2027: comienza la preconstrucción.
- 2034: el tren estaría operando a toda máquina.
Según explicó el gobernador Jorge Emilio Rey, el cierre financiero permite que el proyecto no se vuelva a frenar.
“Hoy podemos decir que tendremos un tren moderno, amigable con el medio ambiente y que le va a facilitar la vida a cientos de miles de personas que habitan la Sabana Centro y el norte de Bogotá”, señaló.
El proyecto ha sido estructurado con apoyo internacional y con asesoría del IFC, el brazo técnico del Banco Mundial, para evitar errores de diseño y ejecución.

Un solo pasaje y menos tiempo perdido
Uno de los puntos más celebrados es la integración tarifaria. El Regiotram se conectará con los sistemas que ya existen en Bogotá, lo que permitirá que el usuario pague una sola vez por todo el recorrido.
La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, lo explicó con un ejemplo claro:
“Si usted vive en Zipaquirá y trabaja en Bogotá, hoy puede gastar entre cuatro y cinco horas diarias en trancones. Ahora imagine hacer ese recorrido en 40 minutos”.
El objetivo es que el tren se articule con el SITP, TransMilenio y otros modos, para que el viaje sea rápido, limpio y eficiente, sin castigar el bolsillo.
Un regreso al tren que Colombia dejó morir
La ministra también recordó que Colombia ya tuvo trenes.
“En 1898 el tren ya llegaba a Zipaquirá. En los años 50 se tomó la decisión de acabar con los trenes y meternos a todos en buses. Perdimos rieles y ganamos trancón”, dijo.
Ahora, el Gobierno Nacional apuesta por recuperar el ferrocarril como columna vertebral del transporte regional.
“El Gobierno está cumpliendo. Que arranque el tren”, concluyó la ministra.
Menos bus, más calidad de vida
Para quienes madrugan todos los días desde la Sabana, el Regiotram no es un lujo, es tiempo ganado. Menos horas perdidas, menos estrés y más vida fuera del trancón.
El tren ya tiene plata, ya tiene plan y ya tiene fechas. Lo que viene ahora es que la licitación arranque sin tropiezos y que la integración con el SITP se traduzca en lo que la gente espera: un solo pasaje y un viaje digno.