Bogotá completó la construcción de la infraestructura de transporte del TransMiCable de San Cristóbal , una de las principales obras de movilidad para el suroriente de la capital. El alcalde Carlos Fernando Galán confirmó que el sistema fue entregado a TransMilenio y al operador encargado de su funcionamiento, que ahora deberán adelantar las adecuaciones, pruebas y procesos de capacitación necesarios para iniciar la operación comercial. La meta de la administración es que los primeros pasajeros puedan utilizarlo antes de terminar 2026.
El proyecto representó una inversión de 391.000 millones de pesos y beneficiará a cerca de 400.000 habitantes de San Cristóbal y sectores vecinos. Uno de sus principales impactos estará en los tiempos de desplazamiento: un recorrido entre Senderos de Altamira y el Portal 20 de Julio, que actualmente puede tomar 40 minutos o más, se reduciría a aproximadamente 10 minutos. Para Galán, esta disminución tendrá un efecto directo en la calidad de vida de quienes diariamente necesitan movilizarse desde las zonas altas de la localidad.
TransMiCable de San Cristóbal tendrá 148 cabinas y tres estaciones
El nuevo TransMiCable de San Cristóbal tendrá un recorrido de 2,87 kilómetros y contará con tres estaciones: Senderos de Altamira, La Victoria y 20 de Julio. Esta última permitirá la conexión con el sistema TransMilenio, por lo que todavía es necesario instalar y adecuar los elementos tecnológicos y operativos requeridos para que los usuarios puedan realizar el transbordo entre ambos modos de transporte.
“Hoy podemos decir que terminó la construcción del sistema de transporte del TransMiCable de San Cristóbal. Ya está listo, el sistema de operador adjudicado iniciará ese proceso para poder ponerlo en operación comercial, que los ciudadanos de San Cristóbal puedan subirse”, aseguró Galán durante el anuncio. El alcalde destacó el trabajo realizado por los equipos del IDU, la interventoría, el constructor y las compañías vinculadas al desarrollo de la infraestructura.
El cable dispondrá de 148 cabinas, de las cuales 144 permanecerán destinadas a la operación y cuatro servirán como respaldo. Según explicó el mandatario, los vehículos incorporan tecnología más reciente frente a la utilizada en el cable de Ciudad Bolívar y el sistema podrá desplazarse a una mayor velocidad. También señaló que algunos de sus componentes tienen una vida útil superior, una característica que deberá contribuir a la eficiencia de la operación y del mantenimiento de la infraestructura.
Para dimensionar el impacto esperado, Galán puso como ejemplo el desplazamiento desde la parte alta de San Cristóbal. “Una persona que se desplaza hoy de Senderos de Altamira al portal en el 20 de Julio se puede demorar 40 minutos o más. Ese tiempo se va a reducir a 10 minutos, eso es calidad de vida”, afirmó. La reducción significaría que, en ese trayecto específico, un usuario podría ahorrar alrededor de media hora por recorrido.

Galán pide acelerar pruebas para abrir el cable antes de terminar el año
Aunque la infraestructura de transporte está construida, esto no significa que el TransMiCable pueda comenzar a recibir pasajeros inmediatamente. La siguiente fase estará a cargo de TransMilenio y el operador, que deberán desarrollar las adecuaciones para integrarlo al sistema, instalar los equipos requeridos para el ingreso y transbordo de pasajeros, efectuar pruebas técnicas y completar la preparación del personal que se encargará de su funcionamiento.
De acuerdo con el alcalde, este procedimiento tarda normalmente cerca de cuatro meses. Sin embargo, la instrucción de la administración distrital es buscar la forma de reducir ese periodo sin omitir los procesos necesarios para garantizar la operación. “Vamos a hacer todo el esfuerzo posible para que antes de que termine el año se pueda subir la comunidad de San Cristóbal al cable de San Cristóbal. Ese es el esfuerzo que vamos a hacer ahorita, es la tarea”, manifestó Galán.
El mandatario indicó que el proceso requerirá coordinación entre TransMilenio, el operador, el IDU, los constructores y los fabricantes de los equipos. Entre las tareas pendientes se encuentran la preparación técnica y el entrenamiento necesario antes de recibir pasajeros. La intención del Distrito es que estos procedimientos puedan completarse en un tiempo inferior a los cuatro meses que habitualmente demanda una etapa de alistamiento de estas características.
La integración con el Portal 20 de Julio será uno de los elementos centrales de la nueva infraestructura. Los viajeros podrán conectarse allí con TransMilenio y continuar sus recorridos hacia otros sectores de Bogotá, una característica que busca reducir el tiempo y las dificultades que enfrentan actualmente los habitantes de las zonas altas para llegar a los principales corredores de transporte público de la ciudad.
Obras de espacio público del TransMiCable continuarán hasta diciembre
La terminación de la infraestructura de transporte tampoco significa que hayan concluido todas las intervenciones asociadas al proyecto. Todavía permanecen en ejecución varias obras de espacio público alrededor de las estaciones y de algunas pilonas. Galán indicó que estos trabajos deberán quedar finalizados durante diciembre de 2026 y serán complementarios a la entrada en funcionamiento del sistema.
Entre las intervenciones se encuentran nuevos espacios para actividades ciudadanas y recreativas. En el sector de la estación La Victoria, por ejemplo, se contempla la instalación de gimnasios al aire libre, mientras en otros puntos se adelantan adecuaciones orientadas a transformar los entornos inmediatos del cable. La administración mantuvo diciembre como fecha límite para completar estas obras, independientemente del proceso operativo que permitirá poner en servicio las cabinas.
El alcalde también anunció que los trabajadores que participaron directamente en la construcción tendrán un reconocimiento particular durante la etapa de pruebas. Galán solicitó que ellos y sus familias estén entre los primeros ciudadanos en realizar un recorrido en las cabinas, antes de la apertura comercial. “Que sean los primeros ciudadanos que se monten en esta etapa de pruebas los que construyeron el cable, que se monten con sus familias”, señaló al destacar el trabajo de quienes participaron directamente en la ejecución.
Con la infraestructura principal terminada, el reto del TransMiCable de San Cristóbal pasa ahora de la construcción al alistamiento operativo. TransMilenio y el nuevo operador deberán completar las pruebas, adecuar la integración con el Portal 20 de Julio y capacitar al personal antes de recibir pasajeros. Al mismo tiempo, el Distrito deberá concluir en diciembre las intervenciones de espacio público pendientes. Si el cronograma planteado por Galán se cumple, los habitantes de San Cristóbal podrán comenzar a utilizar el nuevo cable antes de finalizar 2026 y reducir de manera considerable uno de los recorridos más demorados entre las zonas altas de la localidad y el sistema troncal.