Turismo en Colombia

El rincón de Boyacá donde el tejo manda: queda cerca de Bogotá y enamora turistas

El pueblo boyacense donde el tejo es ley: comida rica y planes baratos

Quienes disfrutan del turismo de naturaleza también encuentran varios atractivos en este pueblito boyacense.

Composición Alerta - Alcaldía de Turmequé y diseñado por Magnific - www.magnific.com El pueblo boyacense donde el tejo es ley: comida rica y planes baratos

Boyacá es uno de esos departamentos donde la historia parece seguir viva en cada plaza, cada iglesia colonial y cada receta típica. Sus municipios conservan costumbres que han pasado de generación en generación y que hoy siguen atrayendo viajeros de todo el país.

Entre montañas frías, paisajes verdes y caminos llenos de memoria, también sobrevive uno de los juegos más tradicionales de Colombia: el tejo.

Este deporte, reconocido oficialmente como el deporte nacional colombiano, mezcla precisión, fuerza, pólvora y mucha tradición popular. La dinámica consiste en lanzar un disco metálico hacia un objetivo cubierto de arcilla donde se ubican pequeños sobres con pólvora que explotan al impacto. Aunque hoy se practica en muchas regiones, existe un municipio boyacense que lleva este legado en su ADN: Turmequé.

Ubicado a unos 45 kilómetros de Tunja y a aproximadamente tres horas de Bogotá, este pueblo es considerado la cuna del tejo o “turmequé”, como muchos todavía lo llaman.

¿Por qué Turmequé es considerado la cuna del tejo en Colombia?

La historia de Turmequé está profundamente conectada con las raíces indígenas del altiplano cundiboyacense. Incluso, el significado de su nombre en lengua muisca sería “padre fuerte y vigoroso”, reflejando la importancia que tuvo este territorio desde tiempos ancestrales.

Mucho antes de la llegada de los españoles, este poblado era un importante centro de comercio indígena. Con el paso de los años también se convirtió en escenario de hechos históricos relevantes, como el recordado memorial de agravios en el que se denunciaban abusos contra las comunidades indígenas.

Sin embargo, lo que terminó dándole reconocimiento nacional fue el tejo. Según historiadores y expertos en tradiciones populares, este juego ya era practicado por los indígenas de la región, quienes lanzaban discos hacia objetivos específicos como parte de celebraciones y encuentros comunitarios.

Con el tiempo, esa práctica evolucionó hasta convertirse en el deporte que hoy muchos colombianos disfrutan entre amigos, música popular y comida típica. Actualmente, el objetivo es una cancha de arcilla con mechas de pólvora que explotan cuando el lanzamiento es acertado.

Por eso, visitar este municipio boyacense es también encontrarse con una parte importante de la identidad cultural del país.

¿Qué hacer en Turmequé, Boyacá: iglesia, gastronomía y paisajes?

Además de su tradición deportiva, Turmequé reúne muchas de las características que hacen famosos a los pueblos boyacenses: arquitectura colonial, clima frío, gastronomía típica y una fuerte herencia campesina.

Uno de los lugares más llamativos es la conocida “Iglesia Sixtina” del municipio, llamada así por la enorme cantidad de murales e imágenes religiosas que conserva en su interior, varias de ellas elaboradas entre 1590 y 1615. Este templo se ha convertido en uno de los tesoros patrimoniales más importantes de la región.

En la plaza principal también se encuentra un monumento dedicado al tejo, símbolo del orgullo cultural del municipio y uno de los puntos más fotografiados por quienes llegan hasta allí.

Otro de los espacios imperdibles es el Coliseo de Tejo, escenario donde visitantes y locales pueden conocer más sobre este deporte e incluso practicarlo. Allí también se realiza el Campeonato Nacional de Tejo, evento que reúne competidores de distintas zonas del país.

Quienes disfrutan del turismo de naturaleza también encuentran varios atractivos en este rincón boyacense. Entre ellos sobresalen la Cueva de la Antigua, ubicada en la vereda Gunzaque, y la Laguna Verde, dos sitios rodeados de paisajes típicos del altiplano.

La experiencia no estaría completa sin probar la comida tradicional. El famoso cocido boyacense sigue siendo uno de los platos más buscados por los turistas, acompañado de amasijos típicos como arepas, almojábanas y garullas hechas con maíz y cuajada.

Más allá de sus atractivos turísticos, lo que realmente hace especial a este municipio es el ambiente tranquilo y la calidez de su gente. Entre calles coloniales, canchas de tejo y recetas tradicionales, Turmequé sigue demostrando por qué es uno de los pueblos más auténticos y representativos de Boyacá.