Gas natural

Campesinos de Cundinamarca ahora pagan $80 mil menos por el gas

Campesinos de Cundinamarca ahora pagan $80 mil menos por el gas

Inversión para el campo: con más de $4.500 millones, Tibirita logra una cobertura del 70% en gas natural para sus zonas veredales.

(X)JorgeEmilioRey Gasificación rural

En Tibirita, Cundinamarca, la vida en el campo acaba de pegar un giro sabroso. Más de 600 familias campesinas dejaron atrás la pipeta cara, los fogones humeantes y la búsqueda eterna del camión repartidor para darle la bienvenida al gas domiciliario, un servicio que llegó directo a sus cocinas y a su bolsillo.

Porque sí: el cambio se siente. Antes, muchos hogares soltaban hasta $115.000 por una pipeta que, con suerte, duraba el mes. Hoy, el recibo llega entre $25.000 y $35.000, una diferencia que ya se nota en el mercado, en el ahorro y hasta en el humor de quienes madrugan a prender el fogón.

Un respiro para la salud: adiós al humo en la cocina

Pero el alivio no es solo económico. Durante décadas, cientos de familias cocinaron con leña o estufas que dejaban las casas llenas de humo, afectando la salud de los abuelos, los niños y, sobre todo, de las mujeres que pasaban horas en la cocina.

El propio gobernador Jorge Emilio Rey lo resumió durante su recorrido por la zona al decir que “cocinar sin humo reduce enfermedades respiratorias y mejora las condiciones de vida, especialmente para mujeres, niños y adultos mayores”.
Un beneficio que no se mide únicamente en pesos, sino en bienestar.

Un proyecto que sí cumple en el campo

Esta obra, que hace parte de la estrategia departamental, llevó gas domiciliario a nueve veredas, cubriendo cerca del 70 % del área rural de Tibirita. La inversión total superó los $4.500 millones, incluyendo red de distribución, subsidios y cargos de conexión.

El gobernador lo explicó con claridad durante su visita:

“Antes muchas familias pagaban entre $110.000 y $115.000 por una pipeta. Hoy, con gas domiciliario y los subsidios a los que tienen derecho, el servicio cuesta entre $25.000 y $35.000 mensuales, un alivio para la economía familiar”.

Y vaya que alivio: ya no hay que correr detrás del distribuidor, ni quedarse sin gas en pleno almuerzo de domingo. Ahora llega por tubería, como en las grandes ciudades.

605 hogares que ya sienten el cambio

De acuerdo con la administración departamental, 605 hogares ya están conectados. Las cocinas tienen mejor ventilación, el tiempo de preparación se redujo y hasta los sabores cambian cuando el humo deja de ser protagonista.

Además, esta obra no llegó sola: representa un pequeño empujón para dinamizar el trabajo campesino, pues menos gasto en servicios significa más inversión en producción y calidad de vida.

Un proyecto que sigue andando

Durante la jornada, Rey resaltó que esta es solo una de las obras con las que buscan transformar el campo:
“Seguimos apoyando a Tibirita con obras que mejoran la calidad de vida en el área rural”, dijo, reafirmando la intención de seguir llevando servicios básicos donde antes no llegaban.

Con gas, salud y ahorro, Tibirita demuestra que cuando la inversión llega al campo, la calidad de vida cambia de verdad.