Una de las obras más esperadas para mejorar la salida de Bogotá por el noroccidente comienza a superar uno de los obstáculos que mantenían pendiente parte de su ejecución. El Gobierno Nacional prepara una modificación de la norma de protección de la Hacienda La Conejera para permitir la adquisición del terreno necesario para construir un retorno vial estratégico dentro del proyecto Suba - Cota, corredor que tendrá cerca de 5,7 kilómetros y una inversión aproximada de $1,3 billones.
El ajuste es clave porque el predio está relacionado con el área de influencia de la Hacienda La Conejera, protegida como Bien de Interés Cultural del ámbito nacional. El cambio normativo permitiría ajustar el límite sur de esa zona para hacer compatible la protección patrimonial con la infraestructura proyectada. Con esto, el IDU podría continuar el proceso requerido para adquirir el área donde se desarrollará el retorno vial.
La megavía contempla una doble calzada que permitirá mejorar la conexión entre Bogotá y Cota, en un corredor que actualmente concentra un alto flujo de vehículos y presenta dificultades de movilidad. De acuerdo con las proyecciones entregadas para el proyecto, la nueva infraestructura tendría impacto sobre aproximadamente 1,32 millones de personas del noroccidente de Bogotá y municipios vecinos.
¿Qué cambiará en la Hacienda La Conejera para construir la vía Suba - Cota?
El trámite que avanza ante el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes busca modificar las condiciones patrimoniales aplicables al entorno de La Conejera. De acuerdo con el proyecto de resolución suministrado, el objetivo es “ajustar el borde sur de la zona de influencia de la Hacienda La Conejera para construir un retorno vial del trazado de la Vía Cota, concebida desde la Carrera 92 (Cerro La Conejera) hasta la intersección con el municipio de Cota”.
En términos prácticos, la modificación permitiría adelantar la subdivisión y desenglobe del terreno requerido por la obra. El predio pertenece a Camelia S.A.S. y el cambio facilitaría que el Instituto de Desarrollo Urbano pueda avanzar formalmente en su adquisición para incorporar el área necesaria al proyecto vial.
El ajuste patrimonial no parte de cero. Según la información suministrada, la propuesta recibió concepto favorable unánime del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, consignado en el Acta 03 del 17 de septiembre de 2025. También cuenta con actuaciones del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) relacionadas con el componente arqueológico.
La modificación resulta especialmente importante debido a que el proyecto no puede simplemente ocupar el terreno sin atender las normas de protección existentes. El trámite pretende precisamente establecer las condiciones jurídicas y patrimoniales bajo las cuales podrá desarrollarse el retorno sin desconocer la protección que recae sobre la Hacienda La Conejera.
Así será la nueva conexión entre Suba y Cota
El proyecto vial tiene como eje la construcción de una doble calzada entre el sector de la carrera 92 con calle 170 y la conexión con Cota, utilizando el corredor de la avenida La Conejera. La intervención permitirá disponer de nueva infraestructura para los desplazamientos entre Bogotá y los municipios ubicados al noroccidente de la capital.
Uno de sus componentes más importantes será un nuevo puente sobre el río Bogotá, necesario para completar la conexión regional. A esto se suma el retorno proyectado en inmediaciones de la carrera 111 o avenida Corpas, cuya construcción es precisamente uno de los elementos asociados al trámite que se adelanta sobre el área de influencia de La Conejera.
Para los habitantes de Suba, Cota y sectores cercanos, el proyecto apunta a ofrecer una alternativa frente a una conexión que actualmente soporta fuertes volúmenes de tránsito. La intervención completa está proyectada en alrededor de $1,3 billones, por lo que se trata de una de las inversiones viales de mayor magnitud previstas para mejorar la articulación entre Bogotá y Cundinamarca por este sector.
Sin embargo, superar el obstáculo relacionado con La Conejera no significa que las obras puedan comenzar inmediatamente en todos sus frentes. El proyecto todavía depende de otras actuaciones administrativas y ambientales que deberán completarse antes de que pueda desarrollarse integralmente la infraestructura.
CAR tiene en sus manos otro trámite clave para la megavía
Uno de los pasos pendientes está relacionado con la Reserva Forestal Regional Productora del Norte de Bogotá Thomas van der Hammen. La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) deberá evaluar el trámite correspondiente sobre las áreas que necesita el proyecto y las condiciones ambientales para desarrollar la obra.
Según la información entregada, el IDU radicó la solicitud el 11 de mayo de 2026, por lo que la decisión ambiental aparece ahora como uno de los puntos fundamentales en el cronograma. Hasta que esa etapa no quede resuelta, no sería preciso afirmar que la totalidad del proyecto está completamente destrabada o lista para iniciar construcción.
El cambio en la regulación de La Conejera, sin embargo, representa un avance concreto porque permitiría resolver el componente predial asociado al retorno. Una vez expedida la resolución definitiva, el IDU podrá continuar los procedimientos correspondientes sobre el terreno requerido, mientras paralelamente avanza el trámite ambiental.
La expectativa es que, después de superar las autorizaciones restantes, la construcción demande aproximadamente cuatro años. La meta final es transformar una conexión que actualmente presenta congestiones y problemas de infraestructura en un corredor de doble calzada, con un nuevo puente sobre el río Bogotá y mejores condiciones para movilizarse entre Suba y Cota.
La megavía de 5,7 kilómetros y $1,3 billones todavía tiene trámites por completar, pero la modificación planteada sobre La Conejera elimina una de las barreras que impedían avanzar con el retorno vial. El siguiente punto decisivo estará en las determinaciones ambientales y prediales pendientes, de cuyo resultado dependerá que el proyecto pueda pasar de los diseños y permisos a la construcción.