La movilidad en Bogotá sigue siendo uno de los principales desafíos urbanos debido al crecimiento poblacional, la demanda constante de transporte público y la necesidad de reducir los tiempos de desplazamiento en una ciudad altamente congestionada.
En medio de ese panorama, la administración distrital avanza en una apuesta estructural por modernizar el sistema, con soluciones más limpias, eficientes y acordes con las exigencias actuales de la capital.
Este viernes 27 de marzo comenzó el arribo del primer lote de 68 buses eléctricos nuevos de TransMilenio S.A., destinados a operar en rutas TransMiZonal. Estos vehículos hacen parte de una flota total de 711 unidades que serán incorporadas progresivamente entre 2026 y 2027, marcando el inicio de una renovación profunda del Sistema Integrado de Transporte Público de Bogotá (SIPT).

El alcalde mayor, Carlos Fernando Galán, resaltó que este proceso representa un avance clave para la ciudad, no solo en términos de infraestructura, sino también en calidad de vida para los usuarios. Según explicó, la capital está dando un paso firme hacia un modelo de transporte más moderno, en el que se prioriza la sostenibilidad y la eficiencia operativa.
“Bogotá no se detiene en la modernización de su sistema de transporte. Este es un salto muy importante en movilidad, sostenibilidad y calidad de vida para la ciudadanía”, señaló el mandatario, quien además destacó que los buses que salen de operación cuentan con más de 15 años de servicio, dando paso a una nueva generación de vehículos.
En ese sentido, la renovación no solo implica reemplazo de flota, sino una transformación progresiva del sistema, donde se integran tecnologías más limpias y mejores condiciones para los pasajeros.
¿Cómo funcionarán los nuevos buses eléctricos en Bogotá y qué beneficios tendrán los usuarios?
Los nuevos buses eléctricos que empezarán a circular en distintas localidades de la ciudad incorporan tecnología pensada para mejorar la experiencia de viaje. Entre sus principales características se encuentran wifi gratuito, puertos USB para carga de dispositivos móviles, cámaras de seguridad, pantallas informativas, espacios inclusivos y botón de pánico, elementos que fortalecen tanto la comodidad como la seguridad durante los recorridos.
Además, estos vehículos operarán en el componente zonal del sistema, ampliando la cobertura del transporte público y facilitando la conexión entre barrios y corredores principales. De esta manera, se busca ofrecer un servicio más eficiente y con mejores tiempos de respuesta para los usuarios.
Uno de los puntos más relevantes de esta incorporación es su impacto ambiental. La nueva flota permitirá reducir aproximadamente 2.628 toneladas de dióxido de carbono (CO₂) al año, una cifra equivalente a la siembra de más de 119.000 árboles, consolidando a Bogotá como una ciudad referente en electromovilidad en el país.
La gerente de TransMilenio S.A., María Fernanda Ortiz, hizo un llamado a la ciudadanía a cuidar estos vehículos, resaltando que están diseñados para mejorar la calidad del servicio y la experiencia de viaje de millones de usuarios que diariamente dependen del sistema.
Buses eléctricos hechos en Colombia: impacto económico, empleo e industria nacional
Más allá del componente de movilidad, este proyecto también representa un impulso significativo para la industria nacional. Los buses fueron fabricados en Colombia por Marcopolo Superpolo, con la participación de 1.330 trabajadores directos y el apoyo de 180 proveedores locales, fortaleciendo así la cadena productiva del país.
De acuerdo con el gerente general de la compañía, James Posada Rosero, esta iniciativa refleja el desarrollo de ingeniería colombiana aplicada al transporte público, con un impacto que trasciende la operación misma de los buses.
Según explicó, la puesta en marcha de esta flota generará más de 5.300 empleos indirectos y permitirá un crecimiento cercano al 30% en la capacidad de producción, lo que evidencia el alcance económico del proyecto en distintos sectores relacionados con la industria automotriz.
Adicionalmente, la iniciativa abre espacios para la participación de mujeres en áreas de fabricación y operación, promoviendo la inclusión laboral en un sector que históricamente ha tenido menor representación femenina.
Paola Cano destacó que este tipo de proyectos no solo transforman la movilidad, sino que también generan oportunidades reales para las familias vinculadas al sistema, especialmente en términos de acceso a empleo y desarrollo profesional.
Por otro lado, desde la visión institucional, el gerente de la Empresa Metro de Bogotá, Leonidas Narváez, señaló que la incorporación de tecnologías limpias en el transporte público hace parte de una transición estructural hacia un modelo más moderno, eficiente y sostenible para la ciudad.
En conjunto, la llegada de estos buses eléctricos representa un avance significativo en la transformación del sistema de transporte de Bogotá, integrando innovación, sostenibilidad y desarrollo industrial en un mismo proyecto. Con esta apuesta, la capital continúa fortaleciendo su infraestructura de movilidad y consolidando un modelo pensado no solo para el presente, sino también para el futuro de sus ciudadanos.