Salud y cuidado

Tos y falta de aire: señales que muchos ignoran y pueden retrasar diagnósticos

¿Cuándo una tos y la falta de aire deben generar preocupación?

Tos persistente, falta de aire y silbidos en el pecho pueden ser señales de alerta. Conozca cuándo consultar y qué enfermedades podrían indicar.

Diseñado por Magnific - www.magnific.com ¿Cuándo una tos y la falta de aire deben generar preocupación?

Una tos que no se va, sentir que falta el aire al hacer una actividad cotidiana o escuchar un silbido en el pecho son molestias que muchas personas pueden dejar pasar pensando que se trata de una gripe, del cansancio o simplemente de los años.

Sin embargo, cuando estos síntomas permanecen en el tiempo, hacerles caso omiso puede retrasar la detección de enfermedades respiratorias como el asma, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el cáncer de pulmón.

En el marco del Día Mundial del Pulmón, especialistas de Bienestar IPS, institución perteneciente a Zentria, hicieron un llamado para que la ciudadanía no normalice los cambios en la respiración y consulte a tiempo cuando aparezcan señales que no son habituales.

El panorama también genera preocupación por la combinación de factores de riesgo tradicionales y nuevos. Al tabaquismo se suman la contaminación urbana y el aumento del uso de vapeadores, especialmente entre los jóvenes.

¿Cuándo una tos y la falta de aire deben generar preocupación?

Uno de los principales problemas es que algunas molestias respiratorias pueden confundirse con situaciones aparentemente comunes. Una persona puede pensar que la tos es consecuencia de una gripe mal curada, mientras que la falta de aire puede atribuirse al sedentarismo o al envejecimiento.

Pero hay señales que no deberían pasarse por alto. Los especialistas de Bienestar IPS recomiendan buscar valoración médica cuando se presente:

  • Tos durante más de tres semanas.
  • Dificultad para respirar al realizar actividades cotidianas.
  • Silbidos en el pecho.
  • Expectoración frecuente.
  • Ronquera sin una causa aparente.

La recomendación cobra especial importancia cuando las molestias persisten o comienzan a interferir con actividades que antes podían realizarse sin dificultad.

“Un diagnóstico a tiempo mediante una prueba tan sencilla como la espirometría permite diferenciar afecciones e iniciar un tratamiento eficaz antes de que ocurra un daño irreversible. No existe la 'tos normal' ni por la edad ni por el cigarrillo”, señaló Carmen Chiquinquirá Hernández, directora Nacional de Gestión Integral del Riesgo en Salud de Bienestar IPS.

La espirometría puede contribuir a identificar diferencias entre distintas afecciones respiratorias y orientar el manejo médico correspondiente.

¿Cuándo una tos y la falta de aire deben generar preocupación?
¿Cuándo una tos y la falta de aire deben generar preocupación?Crédito: Diseñado por Magnific - www.magnific.com

Asma y EPOC: ¿cuál es la diferencia entre estas enfermedades?

Aunque el asma y la EPOC pueden compartir síntomas como la falta de aire y la opresión en el pecho, tienen características diferentes y su evolución tampoco es igual.

Asma: es una enfermedad relacionada con la inflamación crónica de las vías respiratorias. Sus síntomas pueden variar y suelen responder al tratamiento. Entre los factores que pueden desencadenar episodios están los alérgenos, los cambios de clima, el humo y el ejercicio.

Los episodios también pueden aparecer durante la noche o al momento de despertar.

  • EPOC: se caracteriza por un daño progresivo e irreversible y está relacionado con factores como el tabaquismo y la exposición prolongada al humo de leña o a sustancias químicas.

La enfermedad puede avanzar lentamente y terminar afectando la capacidad para realizar actividad física. También puede estar acompañada de infecciones respiratorias repetitivas y, en etapas avanzadas, generar dependencia de oxígeno.

Por eso, no todas las personas que presentan tos o dificultad para respirar tienen necesariamente la misma enfermedad. La valoración médica resulta clave para establecer qué está ocurriendo y determinar el tratamiento adecuado.

Vapeadores y contaminación también ponen en riesgo la salud pulmonar

El cuidado de los pulmones enfrenta actualmente riesgos que van más allá del cigarrillo tradicional.

Uno de ellos es el uso de cigarrillos electrónicos. Aunque existe la percepción de que vapear es inofensivo, estos dispositivos pueden provocar inflamación aguda y broncoespasmo a corto plazo.

Además, el consumo de vapeadores puede generar dependencia a la nicotina y está relacionado con riesgos cardiovasculares y con lesiones pulmonares graves como la EVALI.

La contaminación urbana representa otro factor que preocupa a los especialistas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte sobre la vulnerabilidad de los niños frente a este tipo de exposición, debido a sus efectos sobre el desarrollo pulmonar.

La contaminación también incrementa el riesgo de cáncer de pulmón en personas que no fuman, según la información suministrada por Bienestar IPS.

Dejar de fumar trae beneficios para los pulmones

Para quienes consumen cigarrillos, abandonar el hábito representa una de las principales medidas para proteger la salud respiratoria.

Los beneficios comienzan rápidamente. Durante las primeras 24 horas después de dejar de fumar disminuye el monóxido de carbono presente en la sangre. Con el paso del tiempo, las ventajas continúan y, a los 10 años, el riesgo de cáncer de pulmón puede reducirse a la mitad.

El cuidado no termina allí. Mantener al día las vacunas contra influenza, COVID-19 y neumococo, garantizar una ventilación adecuada en espacios cerrados y adoptar hábitos saludables también hacen parte de las medidas de protección mencionadas por los especialistas.

La invitación, entonces, es a no esperar a que una dificultad para respirar se vuelva incapacitante. Una tos persistente, un silbido al respirar o la falta de aire pueden ser señales que merecen una revisión médica.

“Respirar bien es la base de nuestra calidad de vida. Si aprendemos a escuchar a nuestros pulmones y acudimos al médico ante la primera señal de alarma, le estamos ganando tiempo valioso a enfermedades que son completamente tratables e incluso prevenibles”, concluyó Carmen Chiquinquirá Hernández, directora Nacional de Gestión Integral del Riesgo en Salud de Bienestar IPS.