La falta de lluvias sigue poniendo contra las cuerdas a Cundinamarca. Once municipios ya se encuentran en alerta roja por emergencias de desabastecimiento, mientras Empresas Públicas de Cundinamarca (EPC) mantiene carrotanques y equipos técnicos desplegados para llevar agua potable y evitar que la situación siga empeorando.
La emergencia está asociada a las menores precipitaciones registradas durante el fenómeno de El Niño, que han reducido la disponibilidad del recurso y golpeado la capacidad de diferentes sistemas municipales y rurales de acueducto.
El gobernador Jorge Emilio Rey Ángel confirmó que los territorios con la situación más crítica son San Bernardo, La Palma, Puerto Salgar, Pulí, Silvania, Viotá, La Vega, Nimaima, Vergara, Guaduas y Fúquene.
“A la fecha, 11 municipios con emergencias por desabastecimiento se encuentran en alerta roja”, explicó Rey al entregar el balance.
Más de 16 millones de litros han sido llevados en carrotanques
Para enfrentar la emergencia, Empresas Públicas de Cundinamarca activó un plan de choque que combina la distribución de agua potable con intervenciones sobre los sistemas de abastecimiento que presentan dificultades.
El balance entregado por el gobernador indica que se han realizado 268 atenciones mediante carrotanques, con las que se han suministrado más de 16,8 millones de litros de agua potable.
Las acciones han permitido atender a más de 97.000 habitantes en diferentes puntos del departamento.
“Desde Empresas Públicas de Cundinamarca activamos un plan de choque con el que ya hemos realizado 268 atenciones mediante carrotanques, acumulando cerca de 700 días de operación y entregando más de 16,8 millones de litros de agua potable a más de 97.000 habitantes”, señaló el mandatario.
Los vehículos cisterna funcionan como una respuesta de emergencia mientras se intenta estabilizar la prestación de los acueductos afectados por la reducción de las fuentes disponibles.

Bocatomas, tuberías y tanques también están siendo intervenidos
La respuesta departamental no consiste únicamente en enviar carrotanques.
En los lugares con mayores problemas, los equipos técnicos trabajan sobre bocatomas, líneas de conducción, tuberías y tanques de almacenamiento, componentes indispensables para que el agua pueda llegar desde las fuentes hasta los usuarios.
También se están realizando intervenciones sobre motobombas y electrobombas.
El propósito es reducir la vulnerabilidad de los sistemas y solucionar dificultades de infraestructura que puedan agravar un panorama ya complicado por la falta de lluvias.
“En los territorios con mayores dificultades adelantamos intervenciones en bocatomas, líneas de conducción, tuberías, tanques, motobombas y electrobombas para reducir la vulnerabilidad de los sistemas”, detalló Rey.
Estas labores se adelantan en coordinación con las respectivas alcaldías.
No son solo 11 municipios: hay otros en naranja y amarilla
La alerta roja representa la situación de mayor gravedad, pero el problema del agua alcanza a más zonas de Cundinamarca.
Según el balance de la Gobernación, existen 12 municipios en alerta naranja, condición que representa una disminución aproximada del 50 % en su capacidad de servicio.
Otros 14 municipios permanecen en alerta amarilla, con una reducción cercana al 25 %.
Adicionalmente, Rey informó que otros 37 municipios permanecen bajo monitoreo, con el propósito de identificar oportunamente cualquier deterioro en sus condiciones de abastecimiento.
Esto significa que el departamento está enfrentando diferentes niveles de riesgo, y no todos los municipios tienen exactamente la misma condición.
Gobernación pide ahorrar hasta la última gota
Mientras continúan las acciones institucionales, el gobernador hizo un llamado directo a los habitantes para disminuir consumos innecesarios.
“El fenómeno de El Niño ha traído al país menos lluvias de las esperadas para esta época. Por eso, este es un momento para ahorrar agua, evitar desperdicios y proteger nuestras fuentes”, afirmó.
La recomendación cobra mayor importancia en los municipios donde los sistemas ya presentan reducciones significativas y dependen parcialmente de carrotanques para mantener el suministro a determinadas comunidades.
“Superar el riesgo de desabastecimiento depende de las acciones de todos”, concluyó Rey.
Por ahora, San Bernardo, La Palma, Puerto Salgar, Pulí, Silvania, Viotá, La Vega, Nimaima, Vergara, Guaduas y Fúquene concentran la mayor preocupación al permanecer en alerta roja. El departamento mantiene el plan de choque con agua transportada y reparaciones de infraestructura, mientras espera un factor que ninguna obra puede reemplazar completamente: que regresen las lluvias.